La vieja frase "el futuro llegó" parece hacerse carne en la Unión Europea ( UE), donde la pandemia de coronavirus y el terrorismo global han sido el combustible para impulsar modos de identificación integral, que no solamente sirvan para verificar si una persona es verdaderamente quién dice ser y comprobar sus antecedentes, sino también para conocer su estado de salud presente y pasado, y varios etcéteras más.

Y a esto debe sumarse un ingrediente fundamental: el indetenible avance de la tecnología, que hoy permite hacer cosas que hace poco más de veinte años parecían imposibles.

Con esta sumatoria de elementos, la Comisión Europea (CE) que preside Ursula Van der Leyen, presentó una propuesta legislativa para impulsar una "identidad digital europea", mediante la cual numerosos trámites y servicios, como abrir una cuenta bancaria o presentar una declaración de impuestos, podrán realizarse de una manera totalmente digital y desde el propio teléfono celular.

El soporte para avanzar con el proyecto es el "monedero de la identidad digital europea" (e-wallet), un instrumento que permite identificarse digitalmente, así como también guardar y gestionar datos de identidad y documentos oficiales – como licencia de conducir o certificados de formación – en un formato electrónico. El próximo paso es la creación de un "marco europeo" vinculante. Este monedero por el momento no sustituirá a los actuales documentos nacionales de identidad, pero sería válido en toda la Unión Europea en octubre de 2022.

Usos diversos

Esta iniciativa persigue simplificar y validar en todo el ámbito europeo operaciones como alquilar viviendas, abrir cuentas bancarias, alquilar vehículos y realizar en general operaciones que requieran identificación. Estos documentos digitales de validez común eliminarían trámites burocráticos.

De acuerdo con el sitio web de la UE. la Identidad Digital Europea puede entre otros en los siguientes casos:

  • acceso a servicios públicos, como solicitar un certificado de nacimiento o médico o comunicar un cambio de domicilio
  • apertura de una cuenta bancaria 
  • presentación de una declaración de impuestos
  • solicitud de plaza en una universidad, en el país de origen o en otro Estado miembro
  • almacenamiento de una receta médica que pueda utilizarse en cualquier lugar de Europa 
  • demostración de la edad
  • alquiler de un coche utilizando un permiso de conducir digital
  • registro en un hotel 

La Comisión tiene el foco puesto en la soberanía de los usuarios sobre sus datos, y en la autodeterminación al momento de tomar decisiones sobre su presencia e interacciones en línea. Por lo tanto, los datos personales solo deben transmitirse con su consentimiento expreso.

Las estadísticas parecen avalar al ejecutivo del bloque. De acuerdo con una encuesta de Eurobarómetro, el 72% de los usuarios quiere saber cómo se tratan sus datos cuando utiliza cuentas en medios sociales, en tanto que el 63% de los ciudadanos de la UE quiere una identificación digital única segura para todos los servicios en línea.

Von der Leyen,  en su discurso sobre el estado de la Unión, el 16 de septiembre de 2020, enfatizó que "cada vez que una aplicación o un sitio web nos pide que creemos una nueva identidad digital o que nos conectemos fácilmente a través de una gran plataforma, en realidad no tenemos ni idea de lo que sucede con nuestros datos. Esta es la razón por la que la Comisión propondrá una identidad electrónica europea segura. Una identidad en la que confiemos y que cualquier ciudadano pueda utilizar en cualquier lugar de Europa para cualquier operación, desde el pago de sus impuestos hasta el alquiler de una bicicleta. Una tecnología con la que nosotros mismos podamos controlar qué datos se utilizan y cómo".

El sitio web Que.es explica que los ejecutivos de la UE se basan en el marco legal del reglamento eIDAS adoptado en 2014, que sirve hasta el momento de base para la identificación transfronteriza, pero que no obliga a los estados miembros a ofrecer identidades digitales, ni regula el uso de dicha identificación para servicios privados o en dispositivos móviles.

Sondeos

La Comisión ahora quiere cambiar esto. Las grandes plataformas deberían estar obligadas a reconocer las identidades digitales como documentos de identificación completos. Al mismo tiempo, se introducirá el derecho a una identidad digital reconocido en todos los Estados miembros, explica la publicación española.

Las identidades digitales en Internet demuestran que quienes participan en una transacción también son quienes dicen ser. La nueva identidad digital europea se compondrá de las identidades electrónicas nacionales individuales (eID).

Se mantendrá y reforzará el reconocimiento mutuo de los eID nacionales. En el futuro, la notificación, es decir, el proceso de equiparar la identidad soberana digital y física y la aceptación por parte de todos los estados miembros, de los eIDs será obligatoria para los estados miembros a fin de garantizar una cobertura en toda Europa.

Las billeteras digitales en los teléfonos inteligentes, las llamadas billeteras, se basarán en las soluciones nacionales. Con este fin, deberán desarrollarse directrices y estándares comunes; y operarán bajo la soberanía de los estados miembros, lo que debería aumentar la confianza de los usuarios.

Así lo indica una encuesta en línea representativa realizada por YouGov Deutschland GmbH en nombre de Bundesdruckerei, firma proveedora de sistemas de seguridad en Berlín, Alemania.

En octubre de 2020, se preguntó a más de mil personas de 16 años o más en quién confiarían más como proveedor de una identidad digital: casi la mitad (49%) de los encuestados confía más en su propio estado-nación, uno de cada doce (8%) en la UE, 1% de proveedores privados de Europa, 0% de proveedores privados de EE. UU.

Casi uno de cada tres (29%) no confiaba en ninguno de estos proveedores, y el 12% restante no quiso dar información.

Pero además de motivaciones de seguridad y soberanía europea estatal y ciudadana sobre los datos, hay previsiones de tipo económico muy interesantes detrás de la intención de incorporar esta nueva modalidad para finales de 2022 a lo largo de todo el territorio de la Unión Europea. Y es que el plan no solo facilitaría las transacciones y garantizaría la seguridad de los residentes legales de la unión, sino que según estimaciones de Bruselas, la adopción de la billetera electrónica podría generar hasta 9.600 millones de euros (11.700 millones de dólares) en beneficios para la UE. A su vez, podría llegar a crear hasta 27.000 puestos de trabajo en un período de cinco años según el documento -de 73 páginas- donde se comparte el proyecto, según medios europeos.