En medio de la crisis generada por el impacto de la pandemia de coronavirus en el país, que en la última semana dejó un saldo acumulado de más de 100 mil muertes y 1,5 millones de positivos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, suma un nuevo frente de batalla contra la red social Twitter: "La cerraría si fuera legal", confesó. 

Mientras el país se bate entre la crisis sanitiaria y los coletazos recesivos en la economía que, de acuerdo al último reporte del Departamento de Trabajo, ya afecta a 40 millones de norteamericanos, el mandatario volvió a cuestionar las reglas de restricción de la red social de los 280 caracteres luego de la advertencia impuesta sobre uno de sus posteos. 

"No está haciendo nada sobre todas las mentiras y propaganda de China o del Partido Demócrata de Izquierda Radical", se descargó el magnate. 

La reacción de Trump se dio después de encontrar la calificación de "incumplimiento de las reglas de Twitter relativas a glorificar la violencia" en su mensaje sobre la revuelta de Minneápolis, en donde calificó a los manifestantes como "matones están deshonrando la memoria de George Floyd". 

"Acabo de hablar con el gobernador Tim Walz y le dije que el Ejército está con él todo el tiempo. Ante cualquier dificultad asumiremos el control, pero cuando comienza el saqueo, comienza el tiroteo. ¡Gracias!", sentencia el posteo que le valió el señalamiento de la red social. 

Lejos de querer apaciguar el cruce, en un segundo tweet, Trump aseguró que "sólo se apunta a los republicanos, conservadores y al presidente de los Estados Unidos. La Sección 230 debería ser revocada por el Congreso. ¡Hasta entonces, será regulado!".

Este nuevo cruce se suma al decreto oficializado el jueves en donde el mandatario norteamericano instruyó a la Comisión Federal de Comunicaciones y la Comisión Federal de Comercio para que "evalúen si es válido" imponer nuevas reglas a las empresas sin consultar al Congreso.

El asesinato de George Floyd se ha vuelto un nuevo emblema de lucha antirracial en Estado Unidos, en medio de la crisis sanitaria

En tanto, la ciudad de Minneápolis aun continua siendo el foco de las revueltas populares, tras el crimen de George Floyd, de ascendencia afroamericana, que fue asfixiado por un policia local aun cuando se encontraba esposado y sin riesgo de escapar.