El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, que recuperó su libertad el 8 de noviembre tras cumplir 580 días de prisión, declaró que su estrategia actual es continuar la batalla legal y política hasta lograr demostrar su inocencia.

Lula añadió que le es necesario “demostrar que todos los juicios en mi contra son falacias, mentiras, inventos, tanto de los medios de comunicación como del Ministerio Público y del juez (Sérgio) Moro”, según declaró al diario El País- Brasil. Y enfatizó que para él es “una cuestión de honor demostrar a 210 millones de brasileños que mis acusadores son mentirosos”.

El ex mandatario concedió la entrevista durante la espera del juicio de su apelación en el Tribunal Regional Federal de la IV Región (TRF-4), que no sólo rechazó anular la sentencia en primera instancia en el caso conocido como “Atibaia”, sino que por unanimidad votó por elevar la condena de los 12 años iniciales a 17 años y días días de cárcel.

JoÒo Pedro Gebran Neto, relator de la operación Lava Jato en el TRF-4 hizo el pedido, que fue ratificado por los jueces Leandro Paulsen y Eduardo Thompson Flores Luz.

Para los tres magistrados, Lula se benefició de obras por unos 235 mil dólares que las constructoras Odebrecht y OAS hicieron en una finca en Atibaia, en Sao Paulo, a cambio de favorecer a las empresas en contratos con la estatal Petrobras.

El veredicto, sin embargo, no afectará la actual situación de libertad del exmandatario. Según el abogado Cristiano Zanin, parte de su defensa, apelará tal decisión al considerar incompatible el fallo del TRF-4 con lo que dice el Supremo Tribunal Federal sobre el orden de las alegaciones finales en los casos.