La canciller alemana, Angela Merkel, cerró un acuerdo dentro de su coalición conservadora para imponer un tope anual al ingreso de refugiados al país, y anunció que con esa posición iniciará una negociación el próximo miércoles 18 con el Partido Liberal (FDP) y los verdes, los potenciales socios para su cuarta coalición de gobierno

En una conferencia de prensa conjunta entre Merkel como presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), y el presidente de la bávara Unión Socialcristiana (CSU), Horst Seehofer, ambos líderes anunciaron que el próximo gobierno impulsará un tope anual de 200.000 refugiados, un giro importante después que la canciller ignorara a los aliados bávaros y aceptará a alrededor de un millón de solicitantes de asilo en 2015. Además, Merkel propuso aprobar una ley migratoria para personal calificado extranjero que, como los ciudadanos de la UE, no estarán incluidos en el cupo.

"El camino está abierto ahora para hablar con el FDP y Los Verdes", anunció Merkel e hizo evidente que la política migratoria será uno de los ejes que marcará las negociaciones.

El vicepresidente de los liberales del FDP, Wolfgang Kubicki, advirtió que, con esta nueva política migratoria, las negociaciones que comenzarán la próxima semanas serán "cortas".

"Una cifra hipotética, como la que han acordado CDU y CSU, es un sinsentido absoluto", sentenció el líder liberal ante medios locales, citados por la agencia de noticias.

La jefa de la bancada legislativa Verde, Katrin Göring-Eckardt, coincidió y advirtió que la propuesta migratoria de los conservadores no sobrevivirá a la primera ronda de negociaciones, según una entrevista con la televisión pública ZDF.