El Tribunal Supremo de España expresó su oposición a conceder cualquier tipo de indulto, total o parcial, a los doce líderes independentistas catalanes condenados por los delitos de sedición, malversación y desobediencia por el fallido proceso soberanista catalán que se llevó a cabo en 2017.

La Sala de lo Penal de esta institución expresó su posición en un informe que es preceptivo pero no vinculante para el Gobierno de España, según informó el sitio RTenespañol. En ese texto, el tribunal rechaza la concesión de los indultos por considerar que no se ha vulnerado el principio de proporcionalidad de las penas a las que fueron condenados los 12 líderes políticos y sociales y que no hay prueba o indicio de arrepentimiento.

Los magistrados señalaron asimismo que los argumentos de las diversas peticiones de indultos que se han realizado intentan esbozar una responsabilidad penal colectiva y pretenden que el Gobierno corrija la sentencia del Tribunal Supremo, además de que no se aprecian razones de justicia, equidad y utilidad pública que justifiquen la medida.

Informes

La potestad de conceder indultos corresponde al Poder Ejecutivo nacional. El tema está en la agenda del presidente Pedro Sánchez, que tiene previsto resolver el asunto en el verano boreal, una vez estudiados los informes tanto del Supremo, como de la Fiscalía, ambos contrarios a que se apruebe la medida.

En el informe, redactado por el presidente de la Sala, Manuel Marchena, se sostiene que las razones invocadas para respaldar la extinción total o parcial de la pena impuesta pierden cualquier justificación "cuando se presentan como presos políticos quienes han sido autores de una movilización encaminada a subvertir unilateralmente el orden constitucional, a voltear el funcionamiento ordinario de las instituciones y, en fin, a imponer la propia conciencia frente a las convicciones del resto de sus conciudadanos".

También afirma que los penados "no comparten ni se identifican con los valores sociales hegemónicos" y define el proceso soberanista como la "engañosa movilización de una ciudadanía a la que irresponsablemente se empuja a construir un nuevo Estado que sólo existe en la imaginación de sus promotores".