Los gobiernos de Estados Unidos, Francia, Alemania y el Reino Unido coincidieron ayer en acusar a Rusia de ser responsable del envenenamiento del ex espía ruso Serguei Skripal en suelo británico con un agente nervioso.

En una nota, el presidente Donald Trump, su par francés, Emmanuel Macron, y las jefas de gobierno alemana, Angela Merkel, y británica, Theresa May, dijeron que el uso del agente nervioso es "la primera ofensiva" contra Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

En el inusual comunicado conjunto, los líderes occidentales dijeron que "no hay una explicación razonable alternativa" a la responsabilidad rusa en el ataque de este mes en Inglaterra.

Agregaron que la falta de respuesta de Rusia al "legítimo requerimiento" británico de una explicación del incidente del 4 de marzo "subraya aún más su responsabilidad", informó la cadena BBC.

Los líderes agregaron que el uso de un arma química era un "asalto a la soberanía del Reino Unido y una violación de la ley internacional".

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en tanto, se sumó a la ola de condenas y afirmó que los aliados no quieren "otra Guerra Fría", por lo que pidió a Rusia "cambiar su comportamiento hacia el diálogo político".

Stoltemberg calificó el envenenamiento como "un ataque muy serio", mostró su pleno apoyo a Londres y consideró que el país "está respondiendo de manera proporcionada".

"La sustancia utilizada es una de las más tóxicas jamás desarrolladas. Es la primera vez que se utiliza un agente nervioso en territorio aliado desde la fundación de la OTAN. Todos los aliados están de acuerdo en que este ataque rompe las reglas y acuerdos internacionales. Esto es inaceptable. No tiene lugar en un mundo civilizado", agregó el político noruego.

El Reino Unido anunció ayer la expulsión de 23 diplomáticos rusos y suspendió sus contactos de alto nivel con Moscú en respuesta al envenenamiento de Skripal y su hija Yulia, quienes se encuentran en grave estado.

Rusia dijo hoy que pronto tomará medidas de represalia.

"Esperamos adoptar en un futuro cercano medidas de represalia en respuesta a la adopción de una serie de acciones hostiles por parte del Reino Unido contra Rusia", dijo la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, María Zajarova, en conferencia de prensa.

Por su parte, el canciller británico, Boris Johnson, ratificó la decisión de su país y calificó de "adecuada" la decisión de expulsar a los diplomáticos rusos por el acto de "imprudencia y brutalidad" cometido contra el ex espía.

"Un agente nervioso fue utilizado en un país europeo por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. Creemos que el Gobierno del Reino Unido respondió de manera firme, como el pueblo de este país esperaría que nosotros lo hiciéramos", afirmó.