Los presidentes de Estados Unidos, Francia y Rusia pidieron en forma conjunta  un alto el fuego "inmediato" en Nagorno Karabaj, enclave separatista armenio en territorio azerbaiyano, escenario de violentos combates desde el domingo que amenazan con una guerra total entre Azerbaiyán y Armenia.

"Pedimos un cese inmediato de las hostilidades", urgieron los presidentes Donald Trump, Emmnauel Macron y Vladimir Putin en una declaración publicada por la Presidencia francesa, en la que instaron también a los líderes de Armenia y Azerbaiyán a "que se comprometan sin demora a reanudar las negociaciones".

Francia, Estados Unidos y Rusia son países miembros del Grupo de Minsk, creado por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE), que es mediador del conflicto desde 1992.

El comunicado dice además que las conversaciones deberían celebrarse "de buena fe y sin condiciones previas", bajo los auspicios de los presidentes del Grupo de Minsk.

Los violentos combates entre las fuerzas de Armenia y Azerbaiyán estallaron el domingo, y son los peores desde hace años.

El número de muertes confirmadas se eleva a cerca de 130, mientras los combates continuaban por quinto día consecutivo.

Armenia acusa a Turquía, su enemigo histórico, de suministrar armas a Azerbaiyán, pero el Gobierno turco, que apoya al azerbaiyano en la disputa, lo niega.

Nagorno Karabaj, de mayoría armenia, se proclamó independiente de Azerbaiyán en 1991, lo que desató una guerra que causó 30.000 muertos.

Desde entonces, la situación está estancada, aunque a menudo estallan refriegas. La región separatista no ha sido reconocida por ningún país.

Putin y Macron reclamaron un cese "completo" de los combates y pidieron "disminuir las tensiones y dar prueba de moderación cuanto antes", según un comunicado del Kremlin difundido tras una conversación telefónica entre los dos jefes de Estado.

Antes, Moscú había propuesto acoger "una reunión de los jefes de la diplomacia de Azerbaiyán, Armenia y Rusia".

Pero el presidente azerbaiyano, Ilham Aliev, y el primer ministro armenio, Nikol Pashinian, rechazaron cualquier idea de negociaciones y se dijeron decididos a seguir combatiendo.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo que un alto el fuego en Nagorno Karabaj sólo era posible si las fuerzas armenias se retiraban de este enclave separatista en territorio azerbaiyano.

"Un alto el fuego duradero en esta región depende de la retirada armenia de todo el territorio azerbaiyano", declaró el mandatario en un discurso, citado por la agencia de noticias AFP.