El presidente estadounidense, Donald Trump, dio parcialmente marcha atrás en su postura sobre las barreras a las importaciones de metales y el proteccionismo comercial, al aceptar exenciones para la producción de Corea del Sur, Brasil y Argentina, según informó Bloomberg.

Los tres países obtendrán un "alivio puntual" de las cuotas impuestas para proteger a los productores estadounidenses. Puntualmente en el caso de Argentina, el aluminio también quedó exento de las medidas, por lo que será el único caso en el mundo que se exporte sin aranceles a EE.UU.

Antes de este año, los tres países fueron responsables de casi un cuarto del acero importado por Estados Unidos.

El gobierno de Trump mantendrá los aranceles de 25% a las importaciones de acero y de 10% al aluminio, aplicados bajo la Sección 232 emitida en marzo bajo argumentos de seguridad nacional. No se explicó de inmediato por qué estos tres países lograron un tratamiento preferencial, mientras aliados cercanos a Estados Unidos, como Canadá y Japón, quedaron sujetos a las nuevas tarifas.

La medida ha sido bien recibida por los productores estadounidense, que desde entonces han registrados mejores precios y más ganancias. Por el contrario, también han generado la queja de los compradores, medidas de represalia de parte de países proveedores y solicitudes de exención. Las acciones de los productores de acero surcoreanos subieron tras el comunicado de Trump. El mayor productor del país, Posco avanzó hasta 3.2% en Seúl, y Hyundai Steel Co. subió hasta 4,3% al máximo registrado en junio.

La reducción de las medidas proteccionistas se produce en medio de las conversaciones entre Estados Unidos y Canadá para renovar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que podría cerrarse esta semana. Canadá es el principal proveedor extranjero de acero para Estados Unidos, y fue responsable del 40% de las importaciones de aluminio antes de que entraran en vigor las tarifas. Algunos actores de la industria del aluminio estadounidense han pedido que los envíos canadienses queden exentos de los aranceles, pero es poco probable que esto suceda, incluso si se firma un acuerdo del TLCAN, afirma la consultora Harbor Intelligence.

Desde el Departamento de Comercio estadounidense explicaron que la exclusión de Argentina se basa en el "compromiso al apoyo mutuo en tratar preocupaciones de seguridad nacional en América latina, particularmente la amenaza planteada por la inestabilidad en Venezuela".

La medida de Trump fue una buena noticia para el gobierno argentino, en medio de una nueva jornada de depreciación del peso contra el dólar, suba de tasas de interés y rumores sobre renuncias en el gabinete de Mauricio Macri. Y tal vez no por casualidad fue pocos días después de la visita del secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, a suelo argentino como parte de una gira por la región.