El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prorrogaría la entrada en vigor de nuevos aranceles a la importación de coches y autopartes procedentes de la Unión Europea, tras una reunión que mantendrá hoy con su representante comercial Robert Lighthizer, para que le informe de los progresos de las negociaciones con sus homólogos comunitarios y japoneses durante los últimos 6 meses.

En ese periodo, Estados Unidos alcanzó un acuerdo comercial con Tokio que reabre parte de los mercados que perdió en Asia tras retirarse unilateralmente del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica.

Pese a que las negociaciones con la UE están prácticamente estancadas ante la insistencia estadounidense en negociar un mayor acceso para sus productos agrícolas a los mercados comunitarios, hay coincidencia entre los analistas del sector sobre la prórroga.

De confirmarse, esto supondría el segundo retraso a la imposición de aranceles del 25% a los coches europeos, lo que en la práctica se traduciría en un sobreprecio para el comprador estadounidense de hasta 12.000 dólares por cada automóvil producido en la UE. Trump lleva amenazando con esta medida proteccionista desde 2018, pero el desarrollo de la guerra comercial con China parece haberle frenado hasta ahora.

El pasado jueves, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, aseguró al diario alemán Süddeutsche Zeitung que EE.UU. volvería a prorrogar la entrada en vigor de sus aranceles a la industria automovilística. El líder comunitarío auguró que Trump redoblaría sus críticas y su presión sobre Bruselas para alcanzar un acuerdo comercial, pero sin llegar a activar los aranceles.