En la primera entrevista televisiva desde que perdió la reelección, el presidente estadounidense Donald Trump indicó que no reconocerá su derrota ante Joe Biden ni abandonará su teoría de conspiración sobre el fraude electoral masivo.

"No me harán cambiar de opinión. Mi opinión no cambiará en seis meses", dijo Trump a la entrevistadora de Fox News, Maria Bartiromo.

"Esta elección fue amañada. Esta elección fue un fraude total", afirmó, como es su costumbres sin ofrecer ninguna prueba alguna al respecto. "Ganamos la elección fácilmente", subrayó.

La entrevista de 45 minutos, la primera que Trump ofrece en la televisión desde las elecciones del 3 de noviembre, fue en su mayor parte un monólogo de afirmaciones sin pruebas sobre el fraude electoral, ya que la periodista no cuestionó las declaraciones del mandatario.

A pesar del ataque sin precedentes de Trump contra la legitimidad del sistema electoral estadounidense, su equipo legal aún no presentó ninguna prueba que se sostenga en los tribunales.

Jueces de todo el país han rechazado diversas presentaciones del equipo legal del presidente. El último rechazo vino de la Corte Suprema de Pensilvania, que el fin de semana desestimó una demanda presentada por partidarios de Trump, que buscaban impugnar la victoria de Biden en el estado.

"Estamos tratando de presentar la evidencia y los jueces no nos permiten hacerlo", dijo Trump. "Estamos tratando. Tenemos muchas pruebas", insistió.

Y haciendo caso omiso de los límites entre su oficina y los sistemas judicial y policial (los estadounidenses son muy celosos de la división de poderes) Trump se quejó de que el Departamento de Justicia y el FBI no le estaban ayudando.

"No están actuando", dijo, cuestionando también la falta de intervención de la Corte Suprema. "Deberíamos ser escuchados por la Corte Suprema. Algo debe de poder llegar hasta allí. De lo contrario, ¿qué es la Corte Suprema?", preguntó.

El demócrata Joe Biden ganó el voto del Colegio Electoral, la competencia estado por estado que decide el ganador, por 306 delegados contra 232 de Trump. En la votación popular nacional, que no decide el resultado pero tiene peso político y simbólico, Biden ganó con un 51% contra el 47% del presidente republicano.

A lo largo de la historia estadounidense, los perdedores en las elecciones presidenciales suelen reconocer su derrota casi inmediatamente, algo que Trump obstinadamente se niega a hacer.

Independientemente de que Trump reconozca o no la derrota, el Colegio Electoral debe realizar los protocolos formales de confirmación de Biden como el próximo presidente cuando sus miembros se reúnan el 14 de diciembre, y el demócrata prestará juramento el 20 de enero.

Aunque la cuenta regresiva hacia el final de su mandato se agota, Trump se negó a decir en Fox News si ve una fecha de caducidad para su campaña legal. "No voy a decir una fecha", dijo. Cuando se le preguntó si veía aún algún camino a la victoria dijo: "Espero que sí".