Está pronto a editarse en los Estados Unidos un libro sobre el último año de Donald Trump en la Casa Blanca con suficientes bombas de flúor (capaces de contaminar el ambiente) como para llenar un episodio de la clásica serie de HBO "Deadwood", se promete desde las páginas del Washington Post, propiedad del fundador de Amazon y enemigo de Trump, Jeff Bezos.

Los autores, Carol Leonnig y Philip Rucker, reporteros del Washington Post y ganadores del Pulitzer, eligieron una declaración del expresidente: "Yo solo puedo arreglarlo" para titular el libro, con una opinión que hacen de aquellos meses: "el catastrófico año final de Donald J. Trump"

Aunque todavía no está a la venta, ya promete ser una secuela vital, dadas las trascendentales crisis de salud pública, raciales y electorales que se desarrollaron durante la candidatura de Trump a un segundo mandato.

En lo que ya es una de las primeras polémicas, el libro afirma que Donald Trump describió a Merkel como "esa perra", después de una reunión en la Casa Blanca.

El contenido del libro fue obtenido en exclusiva por la cadena estadounidense CNN, en este mismo marco de investigación se reveló también que el alto mando militar estadounidense incluso se preparó para frenar un posible intento de golpe de Estado por parte de Trump.

Trump y los comentarios a otros mandatarios 

En el escrito se detalla que los comentarios emitidos por Donald Trump, quien tuvo una relación notoriamente conflictiva con el canciller alemana y es criticado por una serie de posturas machistas, fueron realizadas al finalizar una reunión sobre la OTAN, la principal alianza militar occidental, y las relaciones germano-americanas, en la Casa Blanca.

Según los autores, tras una reunión, Trump afirmó a sus colaboradores: "Esa perra, Merkel. Conozco este kraut de mierda", un término peyorativo para los soldados alemanes. "Luego, Trump señaló una foto enmarcada de su padre, Fred Trump, detrás de su escritorio presidencial, y dijo: 'Fui criado por el mejor kraut de todos'", continúa el libro.

Sin embargo, apenas trascendió el contenido, por medio de un portavoz, el exmandatario negó haber realizado tal comentario, lo que abrió el debate sobre la utilización de fuentes reservadas, es decir que no son mencionadas en los textos.

La vida de Donald Trump 

Los abuelos de Donald Trump eran alemanes que emigraron a Estados Unidos a fines del siglo XIX;  con la medida, el abuelo de Trump, Friedrich, escapó de tres años del servicio militar obligatorio. 

Ya viviendo el abuelo en EEUU, el padre del expresidente,  Fred Trump, nació en el distrito neoyorquino del Bronx, pero creció inmerso en la cultura alemana y tenía el idioma como principal.

La relación entre Trump y Merkel

La relación que mantuvo durante su mandato Trump y Merkel fue problemática desde anter de la llegada del republicano a la Casa Blanca. Aún como precandidata, en 2015, la republicana dijo que la líder alemana "debería avergonzarse de sí misma" por haber recibido en su país a 1 millón de refugiados sirios, en plena crisis de inmigrantes y refugiados en el continente europeo.

Tiempo más tarde ese mismo año la canciller fue nombrada como "Persona del año" por la revista Time, a lo que Trump respondió que lo que realmente estaba haciendo Merkel era "malcriar a Alemania". 

Al llegar a la Casa Blanca, el ánimo de la relación no mejoró y los dos discreparon en temas clave para las relaciones entre Berlín y Washington, como el papel de la OTAN y los organismos multilaterales.

Las constantes críticas del entonces presidente al mecanismo de financiación de la alianza y sus amenazas de sacar a Washington del pacto, en particular, fueron una fuente de descontento y fricción entre los líderes estadounidenses y europeos.

OTAN, Merkel y Trump 

En 2017, una vez realizada la primera cumbre republicana de la OTAN, Merkel declaró públicamente que Europa ya no podía "depender completamente de otros" para su seguridad.

 Una vez finalizada la reunión mencionó que quedó claro que "los europeos tendremos que tomar nuestro destino en nuestras propias manos". En los años que siguieron, hizo varias críticas apenas veladas al unilateralismo republicano.

En 2020, Angela Merkel fue una de las primeras mandatarias en felicitar a Joe Biden por su victoria en Estados Unidos. El resultado fue proyectado por la estadounidenses, Merkel tuiteó que estaba "esperando la cooperación futura con el presidente Biden".

El día después de la invasión al Capitolio, el 6 de enero de 2019, cuando los partidarios alentados por Trump irrumpieron en la sede del Congreso para tratar de interrumpir la sesión conjunta que certificaría la victoria de Biden, Merkel criticó duramente al republicano

Al otro día, en un evento para su partido Unión Demócrata Cristiana, dijo que estaba "enojada y triste" por las escenas vistas en Washington: "Lamento que el presidente Trump no haya admitido la derrota desde noviembre y se haya negado a hacerlo nuevamente ayer", dijo.

Y agregó: "Una regla básica de la democracia es: después de las elecciones, hay ganadores y perdedores. Ambos deben cumplir sus funciones de manera decente y responsable para que la democracia sea la única que triunfe".

Comentarios sexistas

Los comentarios descriptos por los autores del libro son los últimos de una serie de declaraciones de Trump que se consideran sexistas.

En varias ocasiones atacó la aparición de la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, su contrincante en las elecciones de 2016.

Otra demócrata habitualmente en su punto de mira era la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, a quien calificó de "nerviosa y fuera de control".

La senadora Elizabeth Warren fue llamada "boca sucia".

El discurso más llamativo del ex presidente, sin embargo, fue quizás cuando le dijo al reportero de Access Hollywood Billy Bush que su posición le permitía acercarse a las mujeres "agarrándolas por la vagina".

El video de 2005 apareció en las semanas previas a las elecciones de 2016. En otra ocasión, incluso dijo que, si no fuera su padre, saldría con su hija Ivanka

Otro ejemplo famoso llegó en el mismo año, cuando, luego de un debate presidencial, agredió verbalmente a Megyn Kelly, una presentadora que en ese momento trabajaba para Fox News y que le había preguntado por sus comentarios machistas.

En una entrevista con CNN, Trump dijo: “Podías ver la sangre saliendo de sus ojos. Sangre saliendo de no sé de dónde".