El presidente Donald Trump, tras lograr la aprobación de su reforma fiscal, ya tiene claro su próximo gran objetivo legislativo: lograr que el Congreso vote su plan para invertir inicialmente unos $200,000 millones de dólares en infraestructura a nivel nacional.

En enero, el mandatario buscará que el Congreso apruebe el presupuesto para comenzar a impulsar su plan multianual de inversión en infraestructura, y aunque el proyecto completo será dado a conocer recién a mediados de ese mes -según asesores consultados por la cadena CNN-, habría previsto un capítulo sobre inversión en el sector que incluye el financiamiento del futuro programa.

En un mensaje en Twitter, el presidente consideró necesario el acuerdo entre demócratas y republicanos para aprobar sus planes, "por el bien del país", para mejorar carreteras, puentes y aeropuertos.

"En algún momento, y por el bien del país, predigo que comenzaremos a trabajar con los demócratas en forma bipartidista. La infraestructura sería un tema perfecto para comenzar", tuiteó el mandatario antes de Navidad. "Después de haber gastado tontamente $7 billones en el Oriente Medio, ¡es hora de comenzar a reconstruir nuestro país!".

La propuesta será invertir al menos u$s200.000 millones en proyectos de infraestructura, con la esperanza de impulsar u$s800.000 millones adicionales en la próxima década, pero ¿en qué se busca invertir?

"El presidente siempre ha enfatizado que la infraestructura de la nación necesita ser reconstruida y modernizada para crear empleos, mantener la competitividad económica de Estados Unidos y conectar a las comunidades y las personas con más oportunidades", se indica en el plan de presupuesto. "Trabajaremos para corregir los incentivos, procedimientos y políticas subyacentes para impulsar mejores decisiones y resultados en infraestructura en una amplia gama de sectores, incluidos el transporte de superficie, aeropuertos, vías navegables, puertos, agua potable y aguas residuales, banda ancha e instalaciones federales clave".

La forma más fácil de convencer a los demócratas de subirse a su barco es apoyando proyectos de infraestructura en los estados donde gobiernan, como Nueva York, donde el senador Charles Schumer empuja el proyecto de un nuevo túnel ferroviario entre Nueva Jersey y Nueva York, con inversión federal, estatal, local y privada de u$s30.000 millones y comenzar a construirlo en octubre, como se pretende desde 2015.

Los planes no apuntan únicamente a la inversión, sino también a modificaciones a regulaciones, aún no determinadas, para facilitar el financiamiento y el desarrollo de los proyectos.