El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó ayer la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA, por sus siglas en inglés) para el año fiscal 2019, en la que se asigna un presupuesto récord de más de u$s716.000 millones al sector militar del país.

El proyecto de ley fue bautizado con el nombre de uno de los legisladores más críticos de Trump, John McCain. El presidente, no obstante, no mencionó a ese senador republicano durante la ceremonia de la firma en la base Fort Drum, ubicada en el estado de Nueva York.

"Nunca nos dieron dinero (para las Fuerzas Armadas) por años y años, y los fondos se agotaron", indicó el mandatario. "Ahora tenemos 716.000 millones recién aprobados para darles los más finos aviones, barcos, tanques y misiles", añadió Trump.

La Cámara de Representantes aprobó la norma con 359 votos a favor y 54 en contra, mientras que luego hicieron lo propio 87 de los 100 miembros del Senado.

La ley contempla un aumento de u$s16.000 millones respecto al año anterior para convertirse en el más elevado presupuesto anual militar de la historia, según lo calificó James Mattis, jefe del Pentágono.

Por otra parte, Trump logró promulgarla antes del 1 de octubre ùinicio del año fiscalù, cosa que no sucedía en EE.UU. desde 1996.

De acuerdo con la NDAA, el Departamento de Defensa y otros programas de Defensa

fuera del Pentágono tendrán a su disposición unos u$s639.000 millones, mientras que cerca de u$s69.000 millones se destinarán a las operaciones de las Fuerzas Armadas de EE.UU. fuera de las fronteras del país.

La ley comprende además u$s6.300 millones solicitados por el presidente para la Iniciativa Europea de Disuasión, que prevé el incremento de tropas estadounidenses en Europa con motivo de contrarrestar la "agresión rusa".

Por otra parte, incluye fondos por u$s150 millones para apoyar al Pentágono a desarrollar antes del año fiscal 2022 capacidades para asestar un ataque convencional inmediato en respuesta a los avances de Rusia y China.

El texto prohíbe la compra de equipos de telecomunicaciones de producción china, así como la participación de la Armada del Ejército Popular de Liberación en los ejercicios marítimos RIMPAC durante al menos cuatro años. Además, prohíbe la entrega de cazas F-35 a Turquía luego de que Ankara adquiriera los sistemas antiaéreos rusos S-400 y apresara al pastor estadounidense Andrew Brunson.

A pesar de que la NDAA contempla un resquicio legal para no aplicar algunas de las sanciones a los países que compren armas a Rusia, esas excepciones no se aplicarán a las "transacciones significativas" con el Gobierno y las agencias de seguridad rusas. Por su parte, la ley prohíbe la cooperación militar y congela la implementación del Tratado de Cielos Abiertos con Rusia, mencionando un incumplimiento por parte de Moscú. El acuerdo, firmado en 1992 y en vigor desde 2002, permite a sus 34 suscriptores realizar vuelos de inspección sobre otros países firmantes para promover la transparencia, la seguridad y la confianza entre Estados.