El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el inicio de la retirada de la Guardia Nacional de Washington, la capital del país, por considerar que "todo está perfectamente bajo control", tras las multitudinarias protestas por el asesinato de George Floyd.

Trump había ordenado cercar completamente toda la zona adyacente a la Casa Blanca, mientras que las autoridades locales de la capital cerraron el centro al tránsito y facilitaron la manifestación contra el racismo.