Donald Trump, se someterá el próximo viernes a un control formal de salud que podría poner fin a las especulaciones sobre su idoneidad mental y física para la presidencia, informa The Telegraph.

La prueba se llevará a cabo en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed el hospital militar más grande del país en las afueras de Washington, durará alrededor de dos horas e incluirá análisis de sangre y orina, controles cardíacos e incluso preguntas sobre sus hábitos de sueño y vida sexual, según expertos médicos citados por el medio.

El mandatario estadounidense será examinado por el mismo médico que su predecesor, Barack Obama, y se espera que se hará público un resumen de los resultados.

No obstante, según ha explicado Arthur Caplan, director fundador de la División de Ética Médica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, el presidente tiene "el mismo derecho que cualquier ciudadano de EE.UU. de mantener en privado su información médica" y, por lo tanto, de retener cualquier detalle que desee.

El chequeo médico formal, el primero al que se somete Trump desde que llegó a la Casa Blanca, tiene lugar en medio de especulaciones sobre su idoneidad mental y física para ejercer la presidencia.