El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegará hoy a California por primera vez desde que asumió, en una visita para evaluar ocho prototipos del muro anti inmigrantes que pretende levantar en la frontera con México, una polémica iniciativa que ha contribuido a las tensiones con el liderazgo demócrata del estado.

En este contexto, las autoridades de California destacaron los avances en materia económica y las medidas progresistas en una región que, dicen, va en dirección opuesta a la del gobierno federal.

"En California nos estamos enfocando en puentes, no en muros. Y eso es más que solo una forma de hablar", aseguró el gobernador de California, el demócrata Jerry Brown, en una carta enviada a Trump, informó la agencia de noticias EFE.

Brown, que ha concentrado la disputa contra el gobierno de Trump en temas como el medio ambiente y la inmigración, invitó al presidente a conocer las razones por las que el estado es una de las mayores economías del mundo.

Por ello, instó al mandatario a completar su visita a los prototipos del muro que se levantaron en San Diego, en el sur del estado, con otra a las obras que realizan en el Valle Central, donde se construye la "primera y única" línea ferroviaria de alta velocidad del país.

"Tenemos un sistema de trenes de clase mundial en construcción. Lo invitamos a subir abordo y a verdaderamente Hacer a Estados Unidos grande de nuevo, pidió Brown a Trump en la carta, en alusión al conocido eslogan de campaña del mandatario.

En el mismo tono, el fiscal general de California, Xavier Becerra, dijo en una teleconferencia que esperaba que el mandatario comprenda la magnitud de los logros económicos y legislativos que han permitido destacar al denominado Estado Dorado.

El fiscal, que ha demandado 28 veces al gobierno de Trump en áreas como la inmigración, uno de los pilares de la presidencia de Trump, resaltó las estrictas leyes que han aprobado para lograr un mayor control de la venta de las armas y de las que el gobierno federal, dijo, debería tomar ejemplo.

Si bien la construcción del muro es una obsesión de Trump desde sus épocas de campaña, fue el demócrata Bill Clinton (1993-2001) quien comenzó a sellar la frontera. Actualmente, unos 1.130 de los más de 3.000 kilómetros de la frontera están cerrados con, entre otras cosas, verjas y vallas de metal de unos tres metros de altura.