El presidente de EE.UU., Donald Trump, devolvió a Corea del Norte a una lista de la que había salido hace casi una década, la de países “patrocinadores del terrorismo”, una decisión que vendrá acompañada de nuevas sanciones para seguir presionando a Pyongyang a poner fin a su desarrollo nuclear.

‘Hoy, Estados Unidos está designando a Corea del Norte como Estado patrocinador del terrorismo. (Esto) debería haber sucedido hace años”, declaró Trump ante los periodistas durante una reunión con los miembros de su gabinete celebrada en la Casa Blanca.

Esta decisión, en palabras de Trump, es un paso ‘crucial’ hacia el objetivo de lograr la desnuclearización de la península coreana, que él mismo promovió durante su reciente gira asiática por Japón, China, Corea del Sur, Vietnam y Filipinas.

La designación que le dio el Gobierno de Estados Unidos, que implica incluir a Corea del Norte en una “lista negra” de países a los que EE.UU. considera “patrocinadores del terrorismo” y de la que ahora forman parte Irán, Siria y Sudán, estará acompañada de nuevas sanciones contra Pyongyang que prevé emitir el Departamento del Tesoro hoy mismo.

Trump adelantó que lo que anunciará el Tesoro será una sanción ‘muy grande’.

Además de amenazar al mundo con la devastación nuclear, Corea del Norte ha apoyado repetidamente actos de terrorismo internacional, incluidos asesinatos en suelo extranjero”, denunció el mandatario estadounidense.

Asimismo, Trump urgió a Corea del Norte a “‘poner fin a su ilegal desarrollo nuclear y de misiles balísticos”, según comentó. La Casa Blanca ya había adelantado en las últimas semanas que Trump evaluaba volver a incluir a Corea del Norte en la lista de países a los que EE.UU. considera “patrocinadores del terrorismo”’ y de la que Pyongyang salió en 2008.

Ese año, el Gobierno del presidente George W. Bush sacó a Corea del Norte de la lista gracias a los progresos en las conversaciones a seis bandas para intentar lograr la desnuclearización del régimen de los Kim.

En febrero pasado, Corea del Sur pidió a EE.UU. que volviera a incluir a Pyongyang en esa lista negra a raíz del asesinato en Malasia de Kim Jong-nam, hermano mayor del líder norcoreano, Kim Jong-un.

Por su parte, Trump recordó a Otto Warmbier, el estudiante estadounidense que falleció en junio tras regresar al país en coma después de haber estado preso en Corea del Norte, y los ‘otros innumerables afectados brutalmente por la opresión’ del régimen de Pyongyang.

Trump ha apostado por la retórica dura como respuesta a los programas norcoreanos de armas nucleares y misiles balísticos y, durante su discurso de septiembre ante la Asamblea General de la ONU, amenazó con ‘destruir totalmente’ a Corea del Norte si continuaba con sus provocaciones.

El presidente también ha dicho varias veces que no descarta una acción militar contra el régimen de Pyongyang, ya que, a su juicio, años de diálogo no han servido de nada.

Corea del Norte lleva más de dos meses sin realizar un solo ensayo de armas tras un prolífico 2017 en el que ha ejecutado 19 lanzamientos de misiles y una detonación nuclear subterránea.