Si Washington adopta sanciones contra Turquía por su adquisición de misiles rusos, Ankara podría vetar el acceso estadounidense a las bases de uso conjunto de Incirlik y Kürecik.

Así lo advirtió el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavu o lu, en declaraciones televisivas.

Incirlik es la base más importante de la OTAN vinculada a las misiones en Oriente Medio. Como herencia de la Guerra Fría, Incirlik contaría además con algunas decenas de armas nucleares tácticas estadounidenses, formalmente parte del arsenal de la OTAN. El resto se encuentran en Alemania, Italia, Bélgica y Países Bajos. De hecho, últimamente se ha especulado si dichas armas siguen estando allí.

Kürecik, por su parte, se encuentra a más de dos mil metros de altura, cerca de Siria, Irak e Irán. Cuenta con sofisticados radares del ejército estadounidense, que pueden jugar un papel no solo en la defensa de los aliados, sino también de Israel.

La seria advertencia del gobierno de Recep Tayyip Erdogan llega pocas horas antes de que el Congreso de EE.UU. vote la propuesta de sanciones. Si dos tercios de los congresistas decidieran castigar a Turquía, de nada valdría el derecho a veto de Donald Trump, que hasta ahora se ha mostrado comprensivo con los argumentos de Erdogan. El presidente turco aduce que su interés inicial por las baterías antiaéreas y antimisiles Patriot, de fabricación estadounidense, chocó con el veto de Barak Obama a las condiciones deseadas por Ankara.