Ultimátum de Trump: el reloj que marca el futuro de Gaza
Trump dio a Hamás plazo hasta el domingo 5 de octubre a las 18 en Washington para aceptar un plan de paz de 20 puntos. Amenazó con una ofensiva "como nadie vio antes".
Donald Trump fijó un límite preciso. Un plazo con amenaza incluida. El presidente de EEUU advirtió que, si Hamás no acepta el plan de paz que presentó el lunes pasado, el domingo a las 18 horas de Washington (22 en Argentina) comenzará "un infierno como nadie vio antes".
La amenaza llegó acompañada de un texto de 20 puntos, respaldado por Israel y países árabes, que propone el fin inmediato de la guerra en Gaza, la liberación de rehenes y el desarme de la organización.
El plan establece que los rehenes —unos 48, de los cuales se estima que cerca de 20 siguen con vida— deben ser liberados dentro de las 72 horas posteriores a la aceptación. A cambio, Israel suspendería operaciones militares y comenzaría una retirada gradual. El control de la Franja quedaría en manos de una autoridad transitoria con supervisión internacional, encabezada por Trump y el ex primer ministro británico Tony Blair.
Promesa de ayuda y resistencias internasTrump pidió públicamente que "los palestinos inocentes abandonen las zonas de riesgo" y alertó que, si Hamás rechaza el documento, la respuesta militar será inmediata y de una magnitud inédita. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, apoyó de inmediato la propuesta, en la que la Casa Blanca asegura que está la llave para abrir corredores humanitarios y un plan de reconstrucción.
La resistencia surge del otro lado. Dirigentes de Hamás, en conversaciones con mediadores de Egipto y Qatar, señalaron que algunos puntos resultan "inaceptables" y que exigen modificaciones. Voceros admitieron que la conducción política y militar del grupo no controla por completo a las facciones en Gaza ni la situación de los cautivos, lo que complica cualquier negociación.
El trasfondo es la guerra iniciada el 7 de octubre de 2023, cuando un ataque de Hamás dejó 1.200 muertos en Israel y cientos de secuestrados. Desde entonces, la ofensiva israelí causó más de 66.000 víctimas en Gaza, según el Ministerio de Salud local. La ONU y otras agencias humanitarias describen un territorio devastado, con hospitales colapsados y familias que no pueden desplazarse por falta de recursos.
La cuenta regresiva terminará el domingo a la hora fijada por Trump. Si Hamás acepta, se abrirá un camino hacia la tregua y la asistencia. Si lo rechaza, el presidente prometió que el conflicto entrará en una fase mucho más dura.


