Un abogado se declaró hoy culpable ante un tribunal de Estados Unidos de haber mentido al FBI respecto a contactos que mantuvo con miembros de la campaña del presidente Donald Trump, luego de haber sido acusado de ese delito por el fiscal especial que investiga la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016 en el país.

El holandés Alex Van Der Zwaan, de 33 años, compareció ante un tribunal de Washington y se declaró culpable de haber mentido al FBI sobre interacciones que tuvo con el ex número dos de la campaña de Trump, Rick Gates, en torno a un informe elaborado por el letrado sobre la ex primera ministra ucraniana Yulia Timoshenko, una crítica de Rusia.

Gates trabajó junto al ex jefe de campaña del presidente republicano, Paul Manafort, para el ex presidente ucraniano Viktor Yanukovich (2010-2014), un dirigente vinculado a Rusia y rival de Timoshenko. El ex número dos de la campaña de Trump está acusado de varios cargos, incluido lavado de dinero, dentro de la investigación de la trama rusa.

Según el escrito de acusación hecho público hoy por el fiscal especial Robert Mueller, el abogado “deliberadamente hizo declaraciones materialmente falsas, ficticias y fraudulentas” tanto al FBI como a la oficina de Mueller cuando fue interrogado, el 3 de noviembre de 2017, sobre sus contactos con Gates.

El abogado está acusado de mentir sobre un informe que elaboró para el Ministerio de Justicia de Ucrania con el objetivo de defender la legalidad de varios juicios a los que Timoshenko tuvo que hacer frente desde 2010, incluyendo uno por el que fue condenada a prisión. 

Según Mueller, el acusado mintió sobre los contactos que había tenido con Gates acerca del informe.

El acusado no develó que la última vez que se había comunicado con Gates por vía telefónica fue en agosto de 2016 y tampoco dijo que se vieron en persona por última vez en 2014.

Gates se entregó al FBI en octubre pasado y se declaró no culpable de los 12 cargos presentados en su contra, aunque ahora se está planteando colaborar con la Justicia y declararse culpable, según han afirmado medios locales en los últimos días.

El nombre de Gates era casi desconocido hasta que Mueller presentó los cargos en su contra. El abogado era el protegido de Manafort, quien fue el jefe de la campaña electoral de Trump entre mayo y agosto de 2016.

Tanto Gates como Manafort están acusados de crear una “red de entidades y cuentas bancarias” en diferentes países para ocultar hasta 75 millones de dólares que obtuvieron del gobierno pro ruso de Ucrania y de otros oligarcas rusos, a los que ayudaron, por ejemplo, a mejorar su imagen en Estados Unidos.

Manafort, que dirigió la campaña electoral de Trump entre mayo y agosto de 2016, tuvo que dimitir tras descubrirse que había ocultado a las autoridades un pago de 12,7 millones de dólares que recibió por asesorar a Yanukovich.

Una vez que Manafort dimitió, Gates siguió participando en la campaña de Trump y llegó a formar parte del equipo que preparó la transición una vez que el magnate ganó las elecciones en noviembre.

Mueller ocupa el cargo de fiscal especial desde mayo pasado y se encarga de investigar los posibles lazos entre miembros de la campaña del presidente y el gobierno ruso, al que las agencias de inteligencia de Estados Unidos acusan de interferir en las elecciones de 2016.
El cargo de fiscal especial es independiente del gobierno, por lo que se asegura la neutralidad de la investigación.

Es la primera vez que el fiscal especial Mueller presenta cargos contra un abogado dentro de la trama rusa.

Hasta el momento, Mueller acusó a 13 rusos y tres compañías rusas de interferir en las elecciones de 2016.

También ha presentado cargos contra cuatro personas relacionadas con el actual mandatario: Gates, Manafort, su ex asesor de seguridad en la Casa Blanca Michael Flynn, y otro ex asesor, George Papadopoulos, que trabajó para el magnate durante las elecciones