Unos 250.000 hogares en el norte de Francia se quedaron sin electricidad a causa del paso de la tormenta Aurore, que llegó a tener ráfagas de viento de hasta 176 kilómetros por hora en la región de Normandía.

La inclemencia meteorológica también afecta al este del país y a la región parisina, donde el tráfico de trenes se vio alterado y el viento alcanzó velocidades de hasta 109 kilómetros por hora.

Las condiciones del tráfico son muy difíciles, especialmente en Normandía, donde los trenes suspendieron la circulación, mientras árboles caídos y ramas rotas bloquean numerosas rutas del país.

En particular, el fenómeno dejó sin luz 80.000 casas en la región de Normandía, 25.000 en el departamento de Eure y 30.000 en el del Sena. 

El Servicio Meteorológico de Francia ha declarado el alerta naranja, el penúltimo grado de peligro meteorológico, en 17 departamentos del país.