Adiós a la ciudad, el caos y las multitudes. Un pueblo italiano que todavía conserva sus fachadas medievales y está ubicado en la cima de una colina busca nuevos residentes ante el envejecimiento de su población: paga casi 10 mil dólares a personas jóvenes que quieran mudarse allí y ayudar a repoblarlo.

Se trata de Santo Stefano di Sessanio, un pequeño pueblo medieval en Abruzzo, una región de los montes Apeninos al este de Roma, en Italia, de acuerdo a un informe de CNN.

Santo Stefano di Sessanio está rodeado de verdes montañas y, con sus casas construidas en piedra, caminar por sus estrechas calles es como volver cientos de años en el tiempo. Por ello, es muy popular en el turismo.

El único problema de este pueblo es que sólo tiene 115 habitantes, de los cuales la mitad son jubilados y no hay más de 20 menores de 13 años, por lo cual se puede decir que su población está envejecida.

A raíz de la problemática, las autoridades buscan nuevos vecinos y ofrecen importantes beneficios a quienes decidan mudarse, aunque también hay algunas condiciones y obligaciones.

Las personas que se muden recibirán sueldos de hasta 9.500 dólares mensuales sólo por vivir allí, por un plazo máximo de tres años. Pero, si además de eso abren un negocio, se les pagará un subsidio de casi USD 24 mil para iniciar su proyecto, por única vez.

¿Y dónde vivirán? Es el menor de los problemas, ya que podrán pagar el alquiler de una vivienda por un precio simbólico, es decir, a un costo muy bajo.

Requisitos para cobrar los 10 mil dólares en Santo Stefano di Sessanio

No cualquier persona puede mudarse al pueblo Santo Stefano di Sessanio y recibir todos los beneficios que ofrecen.

Los nuevos residentes deben ser residentes de Italia o ciudadanos de la Unión Europea, y vivir en una zona alejada del lugar, por lo que argentinos con ciudadanía europea pueden acceder a la propuesta.

Dado que las autoridades buscan personas jóvenes, quienes se muden con estas condiciones deben tener entre 18 y 40 años, y se deben quedar por un mínimo de 5 años en el pueblo.

El alcalde del pueblo, Fabio Santavicca, sostuvo que la idea es darle vida al lugar y "generar las condiciones para que este lugar siga existiendo".

Aún así, aclaró que no pretende vender casas a un euro como ya sucedió en varias aldeas de toda Italia, como Sambuca, en el sur de Italia, que ofrecía casas abandonadas y en ruinas para que los compradores las restauren e intentar revertir una tendencia de despoblación rural.

“La situación actual no permite contar con el capital humano necesario para un desarrollo sostenible y duradero del territorio”, explicó el gobierno de Santo Stefano di Sessanio. Por ello decidió atraer a nuevos vecinos “que se puedan iniciar en actividades acordes con los objetivos de desarrollo del municipio”.

A lo largo y ancho de toda Europa hay pueblos que sufren el envejecimiento de su población y están en riesgo de desaparecer, por lo que ofrecen beneficios para atraer nuevos vecinos, como Albinen, una pequeña localidad en Suiza que, pese a su belleza natural, puede quedarse sin habitantes. Es por eso que, desde 2017, el Gobierno ofrece unos 70 mil dólares para quienes decidan asentarse allí.