La ciudad de Berlín respiró aliviada cuando se desactivó una bomba de la Segunda Guerra Mundial, hallada en una obra en la estación central de trenes de la capital alemana. El descubrimiento interrumpió el tráfico ferroviario durante varias horas y miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares en el este de la ciudad.

Conmoción en Berlín

El operativo se extendió durante tres horas, el jueves por la tarde, y recién a lo largo de la noche se permitió a miles de residentes regresar a sus casas en el distrito de Friedrichshain.

Se vieron afectados los trenes metropolitanos y suburbanos S-Bahns, los colectivos, los trenes regionales y de larga distancia, así como los barcos. También se cerró temporalmente el espacio aéreo sobre la zona afectada de ciudad. "Se han levantado los cierres en Friedrichshain", anunció la policía en Twitter sobre las 00:20 de hoy.

La bomba de 500 kilos fue descubierta hacia las 11.45 del jueves durante las obras de construcción entre el río Spree y la gran estación de intercambio de Ostkreuz, lo que obligó a las autoridades a establecer una zona de exclusión de 500 metros alrededor del lugar del descubrimiento. En el transcurso de varias horas, unas 12.000 personas tuvieron que abandonar la sus casas. También se evacuaron tres guarderías.

Unos 250 agentes de policía se instalaron en los caminos con camiones con altavoces el jueves por la tarde y fueron de puerta en puerta para pedir a los vecinos que abandonaran el lugar.

En Twitter se pidió a la gente que abandonara la zona por su cuenta. El Mercedes-Benz Arena -un estadio de fútbol con capacidad para 60.441 espectadores que es utilizado por el VfB Stuttgart de la Bundesliga Alemana- se habilitó un refugio de emergencia con una sala separada para las personas que dieron positivo en las pruebas del coronavirus, según los informes.

La situación en torno al lugar se había calmado de nuevo el viernes por la mañana. El puente de Elsen sobre el Spree, el tráfico del S-Bahn en Ostkreuz y las calles circundantes fueron reabiertos durante la noche.

Cómo desactivaron la bomba de la Segunda Guerra Mundial

No sólo la evacuación, sino también la desactivación fue elaborada y complicada. Los expertos suponían que el trabajo de la bomba duraría al menos tres horas. Durante la operación, cayeron fuertes tormentas y lluvias sobre Berlín por la tarde.

Aunque la bomba ya había sido descubierta el jueves por la tarde durante los trabajos de excavación en una obra, se tardó en dar el visto bueno. La portavoz de la policía, Anja Dierschke, explicó que primero había que examinar la bomba sin explotar. Los bomberos de la policía de Berlín tuvieron que ver si la bomba podía ser retirada en una sola pieza o si esto era demasiado peligroso. Este último era el caso. Los dos fusibles mecánicos de impacto ya no estaban en buen estado, por lo que hubo que actuar sobre la marcha.

La bomba encontrada en Berlín

Para desactivar la bomba se utilizó un "cortador de chorro de agua a alta presión" con los que se logró retirar los dos detonadores, tras lo cual fueron detonados. En una foto de la policía, cinco "bomberos" del Departamento de Investigación Criminal del Estado posaron con la bomba, de más de un metro de largo, durante la noche. Los restos de la bomba fueron llevados finalmente al lugar de la explosión de la policía en Grunewald, donde el 4 de agosto se había producido un incendio con numerosas explosiones.

Un incendio sin precedentes

El jueves 4 de agosto un incendio "sin precedentes" afectó a un bosque cerca de Berlín tras la explosión en un depósito de municiones de la policía alemana que contenía 25 toneladas de materiales explosivos, lo que generó una serie de explosiones a intervalos regulares, aunque sin dejar heridos.

"Es un acontecimiento sin precedentes en Alemania en la historia de la posguerra", dijo aquel día la alcaldesa de Berlín, Francisa Giffey, y pidió a los habitantes "que cierren sus ventanas".

La situación, reconoció un portavoz de bomberos, fue totalmente inusual por la cantidad de municiones de guerra que había en el depósito e impedían que los equipos de rescate avanzaran con facilidad.

Para combatir el fuego, cerca de 250 bomberos y policías fueron desplegados, así como equipos del ejército alemán, con al menos un tanque para recuperar explosivos, un blindado robótico desminador y drones.

Helicópteros de la policía sobrevolaron constantemente la zona entre las columnas de humo, mientras que los bomberos llevaban agua de un río y un lago cercanos para apagar las llamas.

El depósito policial, instalado en el bosque de Grunewald, que contenía 25 toneladas de materiales explosivos, realizaba "exposiciones controladas de los artefactos que se le confían, incluidas las bombas de la Segunda Guerra Mundial, de las cuales aún quedan muchas en el sótano berlinés", indicó la agencia AFP aquel día.