Hoy y mañana una delegación china, conformada por nueve integrantes y liderada por el viceministro de comercio, Wang Shouwen, se reunirá con parte del gabinete de Donald Trump, para intentar reducir las tensiones comerciales entre ambas potencias.

Según informó el diario estadounidense The Wall Street Journal, el encuentro lo encabezaría el subsecretario del tesoro David Malpass. Se espera que como resultado del encuentro se empiece a diseñar una hora de ruta que lleve a resolver el conflicto, y que tanto la administración china como la estadounidense lleguen con terreno abonado de cara al encuentro que tendrían Trump y Xi Jinping, presidente chino, a mediados de noviembre en el marco del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico .

La disputa comercial se inició cuando Trump impuso aranceles por el 25 % al acero y del 10 % al aluminio. Según estimaciones de Bloomberg Economics, la guerra comercial a la cual se han sumado Canadá, la Unión Europea, México y Turquía, representaría unos 470 mil millones de dólares a 2020 (es decir, 0,5 % del Producto Interno Bruto Mundial).

Roberto Azevêdo, director general de la Organización Mundial del Comercio ( OMC) ya había hecho un llamamiento para que los líderes de las dos naciones dialogaran: "Nuestra preocupación más que nada es que esta dinámica del ojo por ojo pueda ser percibida como lo normal, que los países empiecen a tomar esto como la manera normal de comportarse y no creo que esto deba suceder. Es algo que dañaría mucho la economía global", sentenció el funcionario.

El más reciente capítulo de este conflicto de alcances internacionales lo protagonizaron EE. UU. y Turquía. La disputa comercial afecta sensiblemente a la nación europea (sexto país que más vendió acero a EE. UU. en 2017, con cerca de 3,1 millones de toneladas métricas), que la semana pasada decidió imponer aranceles a las bebidas alcohólicas (140 %), coches (120 %), tabaco (60 %) y del 50 % a las importaciones de arroz estadounidenses "en respuesta a los ataques deliberados de la administración de Estados Unidos en contra de nuestra economía", aseguró, Fuat Oktay, vicepresidente de Turquía.

Este desencuentro ya le pasó factura a la nación turca. Su moneda, la lira, se devaluó 40 % con respecto al dólar. Y así mismo generó un remezón internacional que tocó hasta Colombia. La semana pasada, por primera vez desde diciembre de 2017, el dólar superó la barrera de los 3.000 pesos.