Una gigantesca tormenta de arena y polvo, favorecida por una prolongada sequía y fuertes vientos, azotó el domingo pasado el estado de São Paulo, el más importante de Brasil

La tormenta de polvo provocó que se perdieran prácticamente toda la visibilidad durante varias horas. La insólita nube alcanzó en la tarde de este domingo las ciudades de Franca, Ribeirao Preto, Aracatuba, Presidente Prudente y Jardinopolis en el interior de São Paulo, según informó en la televisión local.

“Nunca había visto esto, nadie esperaba algo así. De repente vi cómo la nube de arena comenzaba a cubrir toda Franca”, declaró una vecina del barrio Amazonas.

Otra residente de Ribeirao Preto comentó en medios locales que “parecía que era de noche, apenas podía abrir los ojos por el viento y el polvo, la nube roja daba miedo”.

Otros vecinos de ese barrio de Franca dijeron que la tormenta, con vientos de 60 kilómetros por hora, tiñó de rojo el horizonte y pareció “tragarse” a la ciudad que enfrentó una sequía de 3 meses y donde hay racionamiento de agua desde principios de septiembre. 

El fenómeno tiñó de rojo el horizonte con ráfagas de 60 kilómetros por hora. El meteorólogo Ruibran dos Reis señaló que "este fenómeno puede nuevamente en los próximos días en São Paulo y algunas ciudades vecinas de Minas Gerais”

El fenómeno que afectó principalmente al interior de São Paulo, pero también afectó a algunas ciudades de la región del Triángulo Mineiro, en el estado de Minas Gerais, provincias ubicadas en la región sureste del país.

En algunos videos difundidos a través de las redes sociales se puede ver el avance de la nube, con los edificios completamente cubiertos, las tiendas cerradas y los clientes de los restaurantes corriendo a cubrirse mientras vuelan sombrillas, mesas y sillas.

Alarma nacional por la sequía

Luego de la tormenta de arena y polvo, durante las horas de la noche empezó a llover en Franca y Riberao Preto. En medio de la situación la empresa estatal de agua, Sabesp, recomendó a los vecinos de las ciudades afectadas no desperdiciar agua potable.

“Sabemos que el evento atípico de hoy ha traído mucho polvo y hollín a los hogares, pero el municipio atraviesa un período de sequía severa, con rotación en el suministro de agua. Es necesario que todos usen el agua de manera consciente, sin desperdiciarla”, indicó en un comunicado oficial.

Brasil está atravesando una sequía desde inicios de septiembre y es considerada como una de las peores sequías que ha vivido el país. El fenómeno amenaza el suministro de electricidad y los cultivos críticos, lo que eleva los precios de la energía y los alimentos en un momento en que el país esperaba comenzar a recuperarse de las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus.

La sequía en el país se debe a las preocupantes  bajas en el nivel de agua de la cuenca del río Paraná, fuente central de la capacidad hidroeléctrica de Brasil. La Agencia Nacional de Agua y Saneamiento (ANA) declaro que la “escasez crítica de recursos hídricos” podría estar vigente hasta noviembre.