El reemplazo ordenado por el presidente estadounidense, Donald Trump, de su secretario de Estado Rex Tillerson profundiza la seguidilla de enroques, renuncias y desplazamientos que caracterizan a su gobierno, que alcanzó una tasa de rotación de personal del 34 por ciento.

Es el triple de la gestión de Barack Obama y el doble de la de Ronald Reagan, quien tenía el récord anteriormente, según un estudio de Brookings Institution.

La cuenta de renuncias y despidos fue abierta por el consejero de Seguridad Nacional, Michael Flynn, quien solo permaneció 24 días, a quien siguieron el primer jefe de gabinete de Trump, Reince Priebus, y el estratega jefe, Steve Bannnon, entre otros.

Hace una semana Trump había negado que exista "caos" dentro de la Casa Blanca, tras la salida de su asesora de comunicación, Hope Hicks, la que más tiempo llevaba a su lado, y de Gary Cohn, el principal asesor económico de la Presidencia. Poco antes se había concretado la renuncia de Rob Porter, secretario de gabinete de la Casa Blanca.