El presidente de Uruguay, Luis Lacalle Pou, anunció este jueves en conferencia de prensa que durante el verano las fronteras de ese país permanecerán cerradas, en el marco de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.

"A raíz de los informes del Ministerio de Salud Pública y el GACH (Grupo Asesor Científico Honorario) (...) va a ser un verano restringido. Las fronteras van a estar cerradas, salvo excepciones que ya se conocen o quizá alguna más", dijo el mandatario, citado por Montevideo Portal.

Lacalle Pou agregó que la experiencia internacional marca que los países que han abierto sus fronteras en temporada alta de turismo han tenido un pico de contagios.

"Muchos no van a compartir, es una decisión difícil. La estiramos, pero los elementos son contundentes", dijo, aunque recordó que el viernes mantendrá una reunión con el equipo económico y con su ministro de Turismo para ultimar detalles sobre esta medida.

Además, el presidente uruguayo reconoció que, en los últimos meses, debió aumentar la cantidad de rastreadores de 24 a 84.

Lacalle Pou dijo que se extremará la vigilancia sobre quienes ingresan al país y se llevarán los incumplimientos ante la Justicia si es necesario.

La decisión del mandatario se da en también el marco de un ascenso de los casos de coronavirus en la última semana. El martes, el país registró un récord de 63 casos en el día, mientras que este jueves los nuevos positivos fueron 38.

Desde el inicio de la pandemia, Uruguay registró 2701 casos y 53 muertes por Covid-19 en total.

La situación en Rivera

El mandatario también anunció la suspensión de las clases por 15 días en el departamento de Rivera, el segundo con más casos de coronavirus, solo superado por Montevideo.

La decisión fue tomada junto al GACH ante el aumento de contagios en centros educativos. La intendenta de Rivera, Alma Galup, ya fue informada de la decisión.

Según detalló el ministro de Salud Pública, Daniel Salinas, hay 15 casos vinculados a escuelas en Rivera, además de otra decena entre Caif y liceos.

Además, en la ciudad de Rivera se volverán a extremar controles sanitarios para limitar los ingresos y egresos de ciudadanos, poniendo 4 o 5 puestos de control a cargo del Ministerio de Defensa, algo ya realizado en ocasiones previas.

La situación allí es especialmente complicada debido a que la ciudad se encuentra en el límite con Brasil pero sin un paso fronterizo estipulado, sino separada de la urbe brasileña de Santana do Livramento apenas por una avenida transitable.