Piratas informáticos se hicieron pasar por reclutadores en el sitio de redes LinkedIn y WhatsApp para acercarse al personal de AstraZeneca, informó este viernes la agencia Reuters

"Solo bastó con ofertas de trabajo falsas para que lograran enviar documentos que pretendían ser descripciones de puestos laborales pero en realidad se encontraban atados a código malicioso diseñado para obtener acceso a la computadora de la víctima", detalló la publicación.

Los intentos de piratería estaban dirigidos a un "amplio conjunto de personas", incluido el personal que trabaja en la investigación de Covid 19 aunque se cree que "no hayan tenido éxito".

Por su parte, la misión norcoreana ante las Naciones Unidas en Ginebra no respondió a una solicitud de comentarios y Pyongyang negó previamente haber realizado ciberataques

AstraZeneca se convirtió en uno de los tres principales desarrolladores de vacunas COVID-19 y Argentina forma parte de la logística para la producción en Latinoamérica. La compañía aún no emitió un comunicado oficial.

 

"Las fuentes, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir información no pública, dijeron que las herramientas y técnicas utilizadas en los ataques mostraron que eran parte de una campaña de piratería en curso que los funcionarios estadounidenses y los investigadores de ciberseguridad han atribuido a Corea del Norte", precisó Reuters. 

En la misma línea, amplió: "La campaña se había centrado anteriormente en empresas de defensa y organizaciones de medios, pero en las últimas semanas se centró en objetivos relacionados con COVID, según tres personas que han investigado los ataques".

No es la primera acusación contra el país asiático. Microsoft advirtió este mes que "había visto a dos grupos de piratería de Corea del Norte dirigirse a los desarrolladores de vacunas en varios países", incluso enviando mensajes con descripciones de trabajo inventadas, escenario que también fue descripto por legisladores surcoreanos al indicar que la agencia de inteligencia local "había frustrado algunos de esos intentos".

Pyongyang desestimó las acusaciones y las atribuyó como "parte de los intentos de Washington de manchar su imagen".