Varios grupos económicos mostraron su interés en la próxima subasta de concesiones aeroportuarias de Brasil, a pesar del escenario complicado a causa de la pandemia de coronavirus que tiene en el socio mayor del Mercosur uno de sus epicentros.

El gobierno que encabeza Jair Bolsonaro licitará 22 aeropuertos el próximo 7 de abril y 15 grupos planean ofertar por los tres bloques, que combinan instalaciones más rentables con otras que no lo son tanto en las regiones sur, norte y centro-oeste del país, según informa el sitio BNAmericas.

"Enfrentamos la mayor crisis en la historia de la industria aérea durante la pandemia y ahora tendremos una subasta que promete ser muy competitiva. Estoy muy emocionado, porque ya tenemos seis interesados en el bloque sur, cuatro en el bloque norte y otros cinco en el bloque de la zona central", dijo el ministro de Infraestructura, Tarcísio Gomes de Freitas, durante una conferencia en línea.

El funcionario, sin embargo, no proporcionó detalles sobre los grupos interesados.

Las concesiones son a 30 años con inversiones combinadas que bordean los 6.100 millones de reales (1.100 millones de dólares).

El bloque sur comprende los aeropuertos de Curitiba, Foz do Iguaçu, Londrina y Bacacheri en el estado de Paraná; Navegantes y Joinville, en Santa Catarina; y Pelotas, Uruguaiana y Bagé, en Rio Grande do Sul. La contribución inicial mínima establecida por el gobierno para el proceso es de 130 millones de reales, mientras que las inversiones requeridas se estiman en 2.850 millones de reales y los ingresos esperados, en 7.400 millones de reales durante el período de 30 años.

Los aeropuertos centro-occidentales atenderán a Goiânia en el estado de Goiás, Palmas en Tocantins, Teresina en Piauí, Petrolina en Pernambuco y São Luís e Imperatriz en Maranhão. La contribución mínima se fijó en 8,15 millones de reales, con inversiones e ingresos esperados de 1.800 millones y 3.500 millones, respectivamente.

Por último, el bloque norte comprende los aeropuertos de Manaos, Tabatinga y Tefé en el estado de Amazonas; Rio Branco y Cruzeiro do Sul, en Acre; Porto Velho, en Rondônia; y Boa Vista, en Roraima. El gobierno fijó la contribución mínima en 47,9 millones de reales, con inversiones requeridas de 1.480 millones e ingresos estimados de 3.600 millones de reales.