La ciudad noruega de Kongsberg vivió horas fatales en la tarde de este miércoles, después de que un hombre armado con un arco y flecha atacó a varias personas en el centro de la ciudad. Aunque todavía no se sabe las consecuencias exactas del ataque, la policía confirmó que hay "varios" heridos y al menos cinco muertos. 

Todo comenzó alrededor de las 18:15, cuando un hombre, solo, comenzó a disparar con un arco y flecha dentro de un supermercado de la cadena Coop. Acto seguido, salió del establecimiento y se movió por el centro de Kongsberg, una ciudad a 80 kilómetros de la capital noruega, Oslo. La policía fue notificada e inmediatamente desplegó un importante operativo, al tiempo que alertó a la población y ordeno que permanecieran en sus casas.  

Los ataques duraron media hora. Según confirmó el jefe de la policía, Øyvind Aas, el sospechoso fue capturado a las 18:47 después de un corto enfrentamiento con algunos efectivos. Sin embargo, la policía "perdió el control" del hombre por unos minutos antes de volver a manejar la situación. Se cree que se actuó solo, a tal punto que no se busca a otras personas, informaron medios locales. 

Todavía no se sabe cuántas personas murieron

El operativo policial contó con un escuadrón de emergencia, un helicóptero, un escuadrón de bombas y una gran cantidad de autos de todo el distrito policial, además de muchas ambulancias que fueron enviadas a Kongsberg, una ciudad de apenas 26.000 habitantes

Ataque en Noruega

Consultado sobre el número de víctimas, el portavoz de la policía dijo que "simplemente no pueden confirmar ningún número en este momento". También dijo que era "demasiado pronto para decir" cuál fue la motivación del ataque. "Eso es lo que revelará la investigación", agregó el portavoz, que no descartó que sea terrorismo.

"Es una tragedia, es horrible. Una no piensa que algo así pueda ocurrir en Kongsberg", declaró Kari Anne Sand, alcaldesa de esta localidad. "Que algo así pueda pasar en un pueblo pequeño y tranquilo como el nuestro, es irreal. Los que vivimos aquí no tenemos idea de quién ha sido afectado, herido o muerto", declaró la exsecretaria de Estado y representante parlamentaria del Partido Laborista, Laila Gustavsen, a Aftenposten.

El ataque se produce diez años después del 22 de julio de 2011, cuando Anders Breivik asesinó a 77 personas en nombre de la lucha contra el multiculturalismo y la “invasión musulmana”. El atacante detonó una camioneta bomba a las afueras de la sede del Gobierno que dejó ocho víctimas mortales. Más tarde protagonizó un tiroteo en Utoya, una isla cercana en la que se celebraba un encuentro de la sección juvenil de Partido Laborista. Allí asesinó a 69 adolescentes que participaban de la reunión.