El líder opositor Juan Guaidó aseguró que un grupo armado intentó asesinarlo el sábado por la mañana cuando participaba en una manifestación antigubernamental en el estado Lara (oeste) y culpó por ello al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

El gobierno español de Pedro Sánchez emitió el lunes una condena al ataque y al "hostigamiento al presidente encargado Guaidó, a su entorno y a los representantes de la oposición democrática venezolana en general", según la agencia de noticias Telam.

Madrid no acusó al gobierno de Maduro, pero sí le pidió a "los actores se abstengan" de hacer declaraciones que puedan incitar al odio y reiteró que "la única salida sostenible para la profunda crisis multidimensional que atraviesa Venezuela es una solución negociada de forma inclusiva por los principales actores políticos".

Guaidó había denunciado el domingo a la noche que "la cobarde dictadura intentó" asesinarlo. "Tiene más de nueve impactos de bala nuestro vehículo", agregó en un mensaje que transmitió a través de sus cuentas en las redes sociales.

"Dispararon, accionaron armas de fuego cerca de nosotros, me apuntaron, pero eso no nos va a hacer retroceder", prosiguió el opositor, reconocido como presidente encargado por la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) de Venezuela, controlada por los antichavistas, y por más de 50 países.

Dijo saber a qué enfrentarse al "retar" al gobierno chavista, al que considera una "dictadura" que, continuó, tiene vínculos con el narcotráfico y con grupos extremistas.

"Por eso envía a estos asesinos", apuntó Guaidó tras recordar su llamamiento a protestar en Caracas el próximo 10 de marzo, cuando espera retomar el control de la sede de la AN que desde el 5 de enero está bajo el mando del diputado Luis Parra, otro líder opositor respaldado por una minoría de chavistas y disidentes de la oposición.