El Gobierno de Venezuela dispuso una simplificación monetaria en medio de un escenario de hiperinflación y una abrupta devaluación de la divisa local. Así, tras una depreciación del 95% durante el fin de semana, el nuevo "bolívar soberano" entró en vigencia con cinco ceros menos.

Esta es la primera de un paquete de medidas que implementará el presidente Nicolás Maduro con el objetivo de “facilitar” las transacciones económicas y comerciales frente a un escenario que proyecta un 1.000.000% de inflación, según indicaron informes del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ante la introducción de la nueva moneda, los bancos públicos y privados del país no prestan servicio en sus oficinas desde el viernes a su vez que realizan un apagón electrónico desde este domingo para acomodarse a la nueva moneda. Este lunes fue declarado día no laborable.

El Banco Central indicó que para una mejor adaptabilidad a la reconversión monetaria, algunos billetes convivirán con los nuevos por un tiempo, como el de 1.000 bolívares al tiempo que, los de menor valor, ya no tendrán vigencia.

 
 

Por otro lado, los salarios también deberán adecuarse. Maduro anunció hace dos días un aumento de salario mínimo hasta un precio 35 veces superior al actual, lo que equivale a 723 o 45 dólares, según las tasas oficiales actuales de referencia en el país. El sueldo pasará de 5,196.000 bolívares (20.8 o 1.30 dólares) a 180,000.000, es decir, 1,800 bolívares soberanos.

En la misma línea, anticipó que enviará a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) un proyecto de reforma de varias leyes para determinar un nuevo sistema tributario y fiscal con el que se aumentarán los impuestos al valor agregado, a la renta y a grandes transacciones.

En protesta, líderes opositores a Maduro convocaron para el martes a un paro y protesta nacional por tiempo "indefinido" mientras que el Parlamento llamó a una sesión extraordinaria para debatir “las consecuencias” de las medidas económicas.