El gobierno de Venezuela repudió las sanciones en su contra que aprobaron por unanimidad los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE), quienes subrayaron su preocupación “por la situación en el país” tras las elecciones regionales del último 15 de octubre.

Esas sanciones de Europa pretenden “imponer ilegales, absurdas e ineficaces medidas contra el pueblo”, según una nota de la Cancillería venezolana que reprodujo la agencia EFE. “El Consejo Europeo pretende además convencer al mundo de un supuesto consenso entre sus Estados miembros para adoptar medidas hostiles, cuando la realidad es que las grandes economías europeas ejercieron notables presiones hacia el resto de los Gobiernos del bloque y hacia las propias instituciones de la UE”, afirma el texto.

Las sanciones de la UE incluyen un embargo de armas y de otro tipo de material que pueda utilizarse para la represión de la oposición interna.

De momento excluyen el congelamiento de los activos de dirigentes venezolanos concretos ni se les prohíbe la entrada en la UE, pero los ministros dejaron la puerta abierta a ello, indicaron las agencias de noticias DPA y EFE.

Las últimas elecciones venezolanas, en las que el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) del presidente, Nicolás Maduro, ganó en 18 de los 23 estados en los que se eligió gobernador, fueron inicialmente desconocidas por la oposición, que denunció fraude, mientras que veedores internacionales juzgaron normal a todo el proceso.

“Además de los esfuerzos políticos y diplomáticos para apoyar una salida pacífica negociada a la crisis política, el Consejo ha decidido hoy por unanimidad adoptar medidas restrictivas, subrayando su preocupación por la situación en el país”, anunciaron los ministros de la UE en un comunicado.