El presidente de Perú, Martín Vizcarra, defendió su decisión de disolver el Congreso para convocar elecciones anticipadas, alegando que la "confrontación" política no le dejó otra opción, después de que el Tribunal Constitucional haya aceptado la denuncia contra el jefe de Estado por este polémico paso. "Lamentablemente, pesó más la confrontación, los intereses de grupos y el deseo de mantener el status quo. Hubiésemos querido evitar", dijo Vizcarra en el marco de una comparecencia para presentar la nueva agenda del Gobierno tras la disolución del Congreso y hasta las elecciones parlamentarias previstas para el 26 de enero. Interrogado sobre cómo responderá a la denuncia ante el Tribunal Constitucional, señaló que esperará a recibir la notificación oficial , según la emisora peruana RPP.