El presidente estadounidense, Donald Trump, ordenó una retirada de los 2.000 soldados de su país desplegados en Siria dentro de los próximos 30 días, en el marco de una proclama del mandatario sobre una victoria en la campaña militar de cuatro años contra el grupo Estado Islámico (EI) en territorio sirio.

"Hemos derrotado al ISIS en Siria, mi única razón para haber estado allí durante la Presidencia de Trump", dijo el presidente en Twitter, sin dar más detalles. La vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, confirmó los planes: "Hemos empezado a traer de regreso a casa a las tropas de Estados Unidos a medida que iniciamos una transición hacia la siguiente fase de esta campaña", dijo la portavoz de Trump.

La noticia de una abrupta retirada desató críticas en el Congreso. El senador republicano Marco Rubio dijo que un repliegue total y apresurado de las tropas sería un "grave error con implicaciones más amplias" que exceden a la lucha contra los yihadistas del EI.

En respuesta a las noticias, el vocero del Pentágono, coronel Rob Manning, dijo en un comunicado que "hasta este momento, continuamos trabajando junto, con y a través de nuestros socios en la región", informó CNN.

En Israel, el primer ministro Benjamin Netanayahu aseguró que respeta la decisión estadounidense de retirarse de Siria y advirtió de que su país "se protegerá" ante la nueva situación. Estados Unidos lanzó sus primeros ataques contra el EI en Siria en septiembre de 2014, durante la presidencia del demócrata Barack Obama, el antecesor de Trump.