A dos meses de la elección, Trump sigue abriendo frentes de conflicto
La inflación persiste, los precios de los combustibles aumentan y continúan las tensiones comerciales con Canadá, México y Brasil.
A poco más de dos meses para las elecciones de medio término en Estados Unidos, el presidente Donald Trump no parece poder mostrar avances significativos en ninguno de los campos en los que actualmente libra distintas batallas.
Y es que, más allá de sus habituales, eufóricos, positivos mensajes en su propia red social, Social Truth, la realidad se empeña en no avalar esos posteos y, lo que es peor aún, no se cansa de dar malas noticias al mandatario republicano en su segundo período al frente de la Casa Blanca.
La última fue ayer, cuando se dio a conocer el índice PCE, la medida de precios favorita de la Reserva Federal (Fed), que suele ser clave para sus próximas decisiones. El deflactor de consumo privado se mantuvo en el 3,7% en julio, una cifra idéntica a la del mes anterior y una décima por encima del 3,6% que esperaban los analistas, según informó la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio (BEA, por sus siglas en inglés). Mensualmente, este índice creció un 0,2%, lo que supone un incremento de tres décimas respecto al -0,1% de junio.
Si bien estas cifras contrastan con un crecimiento del PIB en torno a lo esperado, no preanuncian la rebaja de tasas de interés reclamada durante meses por Trump al anterior titular de la Fed, Jerome Powell, ni al actual, también designado por él, Kevin Warsh.
Inflación y tasas de interés
El dato de inflación, que persiste en no bajar, va ligado con otra de las batallas que Trump dice estar ganando: el conflicto con Irán, que supuestamente iba a durar semanas y ya lleva cinco meses sin solución a la vista y, lo que es peor, mantiene los precios de los combustibles al alza.
Algo que impacta directa y negativamente en los consumidores estadounidenses, que vieron subir el valor de la gasolina en un 40% desde el inicio del conflicto, y que hoy por hoy están más preocupados por la falta de soluciones al alza del costo de vida que por la supuesta intención de Irán de poseer armas nucleares.
Guerra comercial con Canadá y México
Y el precio de los alimentos tampoco bajaría de la mano del resurgimiento de la guerra comercial con dos de los principales socios comerciales y vecinos del águila americana: Canadá y México. Sin olvidar el frente todavía abierto con Brasil, que recibió aranceles adicionales por cuestiones meramente políticas, es decir, el apoyo de Trump a la candidatura de Flavio Bolsonaro.
Para sumar otro elemento que tampoco contribuyó al bienestar económico de los estadounidenses, el presidente relanza su denodado combate a los inmigrantes, de la mano del desprestigiado ICE.


