Agricultores europeos activan protestas por el Mercosur
Las principales organizaciones del sector anunciaron un calendario de movilizaciones en rechazo al tratado, al que consideran desleal, con impacto negativo sobre la producción, el empleo rural y los estándares laborales, ambientales y sanitarios.
Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA anunciaron un calendario de movilizaciones en España en rechazo al acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur, recientemente avalado por Bruselas. La primera protesta se realizará hoy en Extremadura, y las acciones se extenderán durante las próximas semanas, con un punto culminante previsto para el 29 de enero, cuando se concentrará el grueso de las manifestaciones.
Desde el sector agrario advirtieron que el tratado pone en riesgo la viabilidad económica de miles de explotaciones y denunciaron que el campo europeo está siendo "entregado por calderilla".
Críticas al impacto económico del acuerdo
El presidente de COAG, Miguel Padilla, remarcó que la propia Comisión Europea reconoce que el impacto del acuerdo sobre el crecimiento será mínimo.
"La Comisión admite que el aumento del PBI será apenas del 0,1%. Están vendiendo al sector agrario por calderilla", afirmó.
Padilla aclaró que los agricultores no se oponen al comercio internacional, pero sí a las condiciones actuales del tratado. "Somos defensores del comercio, pero del comercio en igualdad de condiciones", sostuvo, y calificó el acuerdo como desleal para los productores europeos.
Desigualdad laboral, ambiental y normativa
Los representantes del sector coincidieron en que la competencia con los países del Mercosur resulta inasumible, no solo por los menores costos laborales, sino también por las diferencias ambientales, sanitarias y de bienestar animal.
Advirtieron que la legislación de la Unión Europea es la más estricta del mundo, mientras que los países del Mercosur no están sujetos a las mismas exigencias, lo que genera una desventaja estructural para los productores europeos.
Rechazo de ASAJA y UPA
El presidente de ASAJA, Pedro Barato, reiteró su rechazo al acuerdo y aseguró que, en su forma actual, tendrá un impacto negativo sobre la viabilidad del sector agrario.
Uno de los puntos más cuestionados son las cláusulas de salvaguardia, que Barato calificó como "imposibles de aplicar".
En la misma línea, el presidente de UPA, Cristóbal Cano, reclamó reforzar esos mecanismos. "Para que el acuerdo sea en igualdad de condiciones hay que aumentar las cláusulas de salvaguardia, que sean efectivas y cuenten con mecanismos ágiles de detección y seguimiento", señaló.
Cláusulas espejo y control sanitario
Cano también insistió en la necesidad de establecer cláusulas espejo, que obliguen a que los productos importados cumplan las mismas normas que rigen en Europa.
"No es admisible que ingresen a la cadena alimentaria productos elaborados de forma diferente a como se producen en la Unión Europea y con sustancias que aquí están prohibidas", afirmó.
Por su parte, Barato recordó que incluso el propio Gobierno de Brasil reconoció que no puede controlar adecuadamente el nivel hormonal en la carne, uno de los puntos más sensibles del acuerdo.
Con este escenario, las organizaciones agrarias anticiparon que las protestas se intensificarán en las próximas semanas, en un intento de frenar o modificar un tratado que consideran una amenaza directa para el futuro del campo europeo.

