Catlovers, pueden conocer Nueva York con un tour de sus gatos más ilustres
Parecían una simple moda, pero no. Los tours gatunos llegaron para quedarse, y ahora se puede conocer a los gatos más ilustres de Nueva York
Nueva York es una ciudad llena de historias fascinantes, pero hay un grupo de residentes muy particulares que sin duda dejaron una huella imborrable en la ciudad: los gatos. La escritora Peggy Gavan creó un recorrido turístico llamado “Cats About Town”, para celebrar las vidas de gatos que hicieron historia en la Gran Manzana.
El turismo gatuno no es algo nuevo, puesto que ya se había visto en la ciudad de Minneapolis, donde se realiza anualmente un recorrido. Sin embargo, este es el primero conocido de Nueva York.
Un recorrido único por Brooklyn HeightsAunque Nueva York es famosa por sus icónicos edificios y calles, las historias de estos gatos son menos conocidas. Gavan, junto con su compañero Daniel Rimada, comenzó a desenterrar estas narrativas que dejaron una huella en la ciudad. "Hay miles de historias sobre gatos en la ciudad de Nueva York", asegura Gavan, quien planea extender el recorrido el próximo año para incluir la historia de los gatos de Wall Street.
El recorrido de Brooklyn Heights comienza en el parque Walt Whitman, a pocos pasos del emblemático Brooklyn Bridge. Gavan, vestida con orejas rosadas de gato y un vestido decorado con felinos, actúa como maestra de ceremonias. Durante el paseo de dos horas, que tiene un costo de 60 dólares, los participantes son transportados al siglo XIX mientras escuchan relatos cautivadores sobre gatos y sus humanos.
Entre las historias compartidas, los participantes descubren que un mes antes de la inauguración del Brooklyn Bridge en 1883, un gato callejero realizó el mismo recorrido que Emily Roebling, la primera persona en cruzar el puente. Este felino, conocido como Ned o Nelly, fue llevado por un político local, y su travesía culminó en una gran fiesta en Manhattan.
Otra historia memorable es la de Harry, un gato perezoso que salvó su hogar al tirar al piso unas cortinas en llamas, permitiendo que su dueño extinguiera el fuego.
La historia de Jerry Fox es particularmente conmovedora. En 1904, a sus 28 años, Jerry alertó a la comunidad sobre un incendio en la cúpula de la antigua alcaldía de Brooklyn. Este gato, que vivía en un café cercano, se convirtió en un querido amigo de jueces, abogados y policías. Cada día, Jerry recorría los edificios de la zona, maullando cuando algo no estaba bien, lo que alertaba a los oficiales de seguridad.
Jerry tenía una particularidad: usaba gafas que le hizo un médico amigo, lo que le otorgaba una "pintoresca dignidad", según el New York Times. Su trágica muerte en diciembre de 1904 dejó a la comunidad en duelo, y su funeral fue un homenaje a un verdadero héroe

