Del silencio al choque: Powell expone la presión de Trump sobre la Fed
Tras años de evitar el choque con la Casa Blanca, Jerome Powell denunció presiones penales para forzar bajas de tasas y expuso un giro estratégico en defensa de la Fed
Durante años, Jerome Powell respondió a los embates de Donald Trump sin escalar el conflicto. Eligió la cautela, midió palabras y preservó una neutralidad institucional que evitó choques directos. Ese equilibrio se quebró el domingo por la noche, cuando el presidente de la Reserva Federal decidió hacer público un conflicto que hasta ahora transcurría en privado.
El detonante fueron citaciones del gran jurado que llegaron el viernes. Abogado de formación, Powell pasó el fin de semana reunido con asesores y definió una respuesta. La resolución llegó con un mensaje en video de dos minutos, en el que acusó a la administración Trump de utilizar la amenaza de una causa penal para presionar a la Fed y condicionar la política de tasas.
Del silencio al escenario público
El giro no fue solo de tono, sino de estrategia. Al exponer el caso, Powell buscó impedir que las presiones siguieran operando fuera del radar público y trasladó el conflicto del plano personal al institucional. Así lo reconstruyó The Wall Street Journal en un artículo firmado por Nick Timiraos, que describió el mensaje como inédito por su franqueza y por romper con la diplomacia que el titular de la Fed había sostenido frente a la Casa Blanca.
"La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal fija las tasas según nuestra mejor evaluación de lo que sirve al interés público, y no siguiendo las preferencias del presidente", dijo Powell. Al salir a la luz, dejó claro que una eventual investigación no sería un dato menor: la posible persecución penal de un presidente de la Fed en funciones constituye información relevante para inversores y para entender cómo se toman las decisiones de política monetaria.
Una investigación sin precedentes
La Casa Blanca derivó las consultas al Departamento de Justicia. Un vocero de la fiscal general Pam Bondi dijo que se priorizan investigaciones por posibles abusos de fondos públicos. En una breve entrevista con NBC News, Trump afirmó que desconocía las citaciones y negó que cualquier investigación estuviera vinculada con desacuerdos por las tasas.
El foco formal de la investigación está en el testimonio que Powell brindó ante el Congreso, en junio, sobre un proyecto de USD 2.500 millones para renovar edificios históricos de la Fed cerca del National Mall. Funcionarios de la Casa Blanca sostuvieron que habría hecho declaraciones falsas o incumplido requisitos administrativos. Powell afirmó que ese proyecto funcionó como una excusa y que el objetivo real fue presionar sobre la independencia de la Fed.
Presiones, vacantes y aliados
Aliados de Trump se mostraron confiados en que la presión llevaría a Powell a renunciar antes de que finalice su mandato como presidente, en mayo, o a dejar el directorio, lo que habilitaría una nueva vacante.
Powell, que además tiene un mandato como gobernador hasta 2028, tomó recaudos frente a ese escenario: contrató al estudio Williams & Connolly como asesor legal externo y consolidó apoyos en el Capitolio ante la posibilidad de un frente judicial.
"El servicio público a veces exige mantenerse firme frente a las amenazas", sostuvo Powell. "Voy a seguir haciendo el trabajo para el que el Senado me confirmó, con integridad y compromiso con el pueblo estadounidense".
Tasas y el costo institucional
Trump insistió durante años en la necesidad de tasas más bajas. La Fed recortó los tipos en tres oportunidades el año pasado, con Powell al frente, en medio de desacuerdos internos por la persistencia de la inflación. El titular del banco central reiteró que las decisiones responden a condiciones económicas y no a preferencias políticas.

