Detienen a dos sospechosos del robo en el Louvre

Los hombres fueron capturados una semana después del asalto que dejó un botín de 88 millones de euros en joyas de la Corona francesa

La policía francesa detuvo a dos hombres sospechados de integrar el grupo que robó ocho joyas históricas del Museo del Louvre, en un golpe que conmocionó a Francia y al mundo del arte. Los arrestos ocurrieron una semana después del atraco, valuado en 88 millones de euros.

La fiscal de París, Laure Beccuau, confirmó que los investigadores de la Brigada de Represión del Bandolerismo (BRB) realizaron las detenciones durante la noche del sábado. Uno de los sospechosos fue interceptado en el aeropuerto Charles de Gaulle, cuando intentaba abordar un vuelo hacia Argelia, mientras que el otro cayó en un operativo en la región norte de París.

Beccuau advirtió sobre la “divulgación precipitada” de información a los medios y señaló que esas filtraciones pueden “perjudicar los esfuerzos del centenar de agentes movilizados tanto en la búsqueda de las joyas robadas como de los delincuentes”. Los dos hombres quedaron bajo custodia por robo en banda organizada y asociación ilícita criminal, cargos que podrían derivar en penas de hasta 20 años de prisión.

 

 

Un golpe de película en el corazón de París

El 19 de octubre, alrededor de las 9:30, cuatro hombres llegaron al Louvre a bordo de un camión elevador estacionado en el muelle François-Mitterrand. Dos de ellos, con el rostro cubierto, se izaron hasta una ventana de la Galería Apolo, la sala que alberga los Diamantes de la Corona de Francia.

Con herramientas de corte, rompieron una ventana y las vitrinas donde se exhibían las joyas. En apenas siete minutos, lograron llevarse ocho piezas, entre ellas un collar de esmeraldas y diamantes que Napoleón Bonaparte regaló a la emperatriz Marie-Louise. Durante la huida, dejaron caer una corona que perteneció a la emperatriz Eugenia, que resultó dañada y ahora será restaurada.

Los ladrones escaparon en dos potentes scooters conducidas por cómplices. En el lugar abandonaron guantes, cascos, un chaleco reflectante, un soplete y un walkie-talkie, objetos que ahora son analizados por los peritos.

 

La investigación sigue abierta

Las fuerzas de seguridad continúan con una investigación a gran escala, a cargo de la BRB y de la Oficina Central de Lucha contra el Tráfico de Bienes Culturales (OCBC). Según la fiscalía, ya se realizaron más de 150 peritajes y levantamientos de huellas dactilares y genéticas en el lugar del robo.

Las cámaras de seguridad públicas y privadas permitieron reconstruir parte del recorrido de los sospechosos por París y los alrededores. Sin embargo, las joyas aún no fueron recuperadas, y las autoridades temen que las piedras preciosas hayan sido desengastadas o fundidas.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, afirmó que se trata de “delincuencia organizada de alto nivel”, aunque se mostró optimista: “Siempre acabamos encontrando a los ladrones. Espero que el botín no haya salido del país”.

El robo, que evidenció fallas en la seguridad del museo más visitado del mundo, motivó una investigación administrativa interna. La ministra de Cultura, Rachida Dati, pidió que se presenten conclusiones “a comienzos de la próxima semana” para aplicar nuevas medidas de seguridad en el Louvre y sus alrededores.

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