EEUU e Irán abrirán una nueva negociación por el acuerdo nuclear el viernes
Washington y Teherán iniciarán una ronda de 60 días el mismo día en que se firma el memorando que pone fin al conflicto
Estados Unidos e Irán iniciarán el próximo viernes en Suiza una nueva ronda de negociaciones que buscará avanzar hacia un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, en paralelo con la entrada en vigencia del memorando de entendimiento que ambas partes cerraron esta semana para poner fin a las hostilidades en la región.
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Aragchí, confirmó que la segunda fase del diálogo se extenderá durante 60 días y tendrá como ejes centrales el futuro del programa nuclear de la República Islámica y el levantamiento de las sanciones impuestas por Washington.
Según explicó el funcionario, la etapa inicial de las conversaciones ya abordó cuestiones vinculadas al alto el fuego, la situación en el estrecho de Ormuz y el desbloqueo de activos iraníes congelados en el exterior.
La apertura formal de esta nueva instancia coincidirá con la firma del memorando anunciado por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, quien actúa como principal mediador entre ambos países. El entendimiento, que será rubricado en el resort de lujo Burgenstock, a los pies del lago Lucerna y en el cantón suizo de Nidwalden, contempla el cese inmediato de las hostilidades y establece una hoja de ruta para discutir temas de seguridad regional y cooperación económica.
Filtración
Uno de los puntos centrales del borrador apunta al acuerdo nuclear. De acuerdo con las condiciones difundidas por el Canal 12 de Israel, Teherán ratificará su compromiso de no desarrollar ni adquirir armas nucleares, mientras que ambas partes negociarán el destino de las reservas de uranio enriquecido y las futuras necesidades nucleares iraníes.
Durante los 60 días de conversaciones, Irán mantendrá sin cambios su programa nuclear. A cambio, Estados Unidos evitará nuevas sanciones, reducirá la presión militar en la región y otorgará exenciones temporales para que Teherán pueda exportar petróleo.
El documento también prevé medidas para garantizar la libre navegación comercial en el estrecho de Ormuz, un corredor clave para el mercado energético global, y habilita el acceso iraní a activos congelados.
En caso de alcanzar un acuerdo final, Washington se comprometería a retirar sus fuerzas de la zona en un plazo de 30 días y a levantar todas las sanciones económicas contra Irán. El entendimiento incluiría además la creación de un fondo de 300.000 millones de dólares destinado a la reconstrucción de la economía iraní.
Las negociaciones contarán con la participación de Omán y de varios Estados del Golfo Pérsico, que colaborarán en los aspectos vinculados al transporte marítimo y la seguridad regional. El resultado de estas conversaciones podría redefinir el futuro del acuerdo nuclear iraní y tener impacto directo sobre los mercados energéticos internacionales.


