EEUU ofrece USD 10 millones por Ahmad Vahidi, acusado por el atentado a la AMIA
Washington incluyó al actual jefe del CGRI en su lista de recompensas. Está señalado por la Justicia argentina por el ataque de 1994.
Estados Unidos ofreció una recompensa de hasta USD 10 millones por información sobre Ahmad Vahidi, actual comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) y uno de los acusados por el atentado a la AMIA en 1994.
La decisión del Departamento de Estado vuelve a poner en el centro de la escena internacional a uno de los prófugos más buscados por la Justicia argentina, en el marco de una nueva escalada entre Washington y Teherán.
Vahidi y la causa AMIA: un nombre clave para Argentina
Ahmad Vahidi figura desde hace años en las alertas rojas de Interpol por su presunta participación en el ataque contra la AMIA, que dejó 85 muertos y más de 300 heridos en Buenos Aires.
La Justicia argentina lo acusa de haber integrado la estructura de decisión que aprobó el atentado, en su rol dentro del aparato de seguridad iraní en la década del 90.
Pese a los pedidos de captura internacional, Vahidi nunca fue detenido y ocupó distintos cargos dentro del gobierno iraní, incluido el de ministro del Interior.
Su actual posición como jefe del CGRI refuerza su peso dentro del esquema militar y político de Irán.
La recompensa y el objetivo de Washington
El Departamento de Estado incluyó a Vahidi dentro de un grupo de altos funcionarios iraníes por los que ofrece hasta USD 10 millones a cambio de información.
"Estos individuos comandan y dirigen estructuras que planifican actos terroristas en todo el mundo", afirmó el organismo.
Estados Unidos habilitó canales anónimos como Tor y Signal para recibir datos, en una señal de que busca información sensible dentro de entornos cerrados del régimen.
El CGRI, bajo presión internacional
El foco sobre Vahidi se enmarca en una ofensiva más amplia contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, al que Washington considera una organización terrorista.
Además del jefe militar, la lista incluye a responsables de inteligencia, drones y ciberseguridad, lo que refleja un intento de desarticular capacidades operativas clave de Irán.
Escalada tras los ataques y cambio de liderazgo
La medida llega después de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel que derivaron en la muerte del líder supremo Alí Khamenei y la posterior asunción de Mojtaba Khamenei.
En ese contexto, Washington busca incrementar la presión sobre la cúpula iraní, combinando acciones militares, sanciones y operaciones de inteligencia.
Rechazo de Irán
El gobierno iraní niega las acusaciones y sostiene que se trata de operaciones políticas sin fundamento, impulsadas por Estados Unidos para justificar su política de presión.

