Cooperación versus coerción

El acuerdo UE-Mercosur deja en evidencia el contraste con la política de Trump

Medios y analistas de Estados Unidos leyeron el pacto UE-Mercosur como un gesto de cooperación global que contrasta con la política comercial de Donald Trump, basada en presión y guerras arancelarias

El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, aprobado este viernes por una mayoría calificada de países del bloque tras 25 años de negociaciones, activó lecturas políticas en Estados Unidos. Analistas y grandes medios lo interpretaron como un contraste con la política comercial del presidente Donald Trump, basada en la coerción y las guerras comerciales.

La evaluación no fue uniforme, pero sí convergente en un punto: el entendimiento sellado por Bruselas con Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay expuso una diferencia de enfoque entre la cooperación multilateral impulsada por la UE y la estrategia confrontativa adoptada por Washington.

La lectura de los diarios estadounidenses

The New York Times sostuvo que el enfoque beligerante de Trump y su inclinación por las guerras comerciales habían contribuido a sellar el pacto, al señalar que el acuerdo avanzó en un contexto de repliegue de Estados Unidos en los principales foros de cooperación económica.

El diario marcó el contraste entre las negociaciones europeas, atravesadas por concesiones internas para destrabar resistencias, y la política exterior norteamericana, que en los últimos meses combinó presión comercial y decisiones de fuerza en la región. También subrayó que el pacto involucra a gobiernos encabezados tanto por un "estrecho aliado de Trump, Javier Milei", como por un "frecuente adversario", el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, en una región que Trump considera el "patio trasero" de Estados Unidos.

The Wall Street Journal afirmó que el acuerdo demuestra que "la aversión de Trump al libre comercio no terminó con el deseo del resto del mundo de participar en el comercio global", y destacó que la UE no fue la única en acelerar acuerdos tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, hace casi un año.

The Washington Post definió el entendimiento como "una victoria diplomática para Bruselas" en un momento de agitación económica, y lo presentó como un "claro contrapunto" frente a la "diplomacia de la fuerza" de Washington y a los controles de exportación coercitivos de Pekín.

"Un mundo sin Estados Unidos"

Entre los analistas citados por la prensa estadounidense, el profesor de comercio e inversión internacionales de la Universidad de Harvard, Robert Lawrence, advirtió que las políticas de Trump están contribuyendo a "crear un mundo sin Estados Unidos", un proceso que, según aclaró, "no se limita al comercio".

"A corto plazo, Trump puede imponer su voluntad. Pero, ¿está sentando las bases para que Estados Unidos pueda interactuar con el resto del mundo de forma duradera?", se preguntó el especialista. La política arancelaria es uno de los ejes centrales del segundo mandato del presidente norteamericano.

Un acuerdo de escala global

El pacto entre la UE y el Mercosur crearía una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de personas, una vez que entre en vigor. Incluye la reducción de aranceles para productos industriales europeos y bienes sudamericanos, y fue impulsado por sectores industriales y farmacéuticos interesados en acceder al mercado regional.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajará el 17 de enero a Asunción para firmar formalmente el acuerdo, que todavía deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo.

El entendimiento avanzó pese a la oposición de Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría, y a las protestas de productores agrícolas europeos. Bélgica se abstuvo, mientras que el respaldo de Italia resultó clave para alcanzar la mayoría necesaria.

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