El "Arco de los Enamorados" colapsó durante el día de San Valentín
El histórico Arco de los Enamorados se desplomó el 14 de febrero en Salento tras las fuertes tormentas que azotaron Italia.
El Arco de los Enamorados, uno de los símbolos naturales más fotografiados del sur de Italia, colapsó el 14 de febrero en la costa de Salento, región de Apulia, luego de varios días de intensas tormentas en Italia.
La estructura rocosa, conocida también como Arco de Lu Pepe, formaba parte de los farallones de Torre Sant'Andrea, en el municipio de Melendugno. Durante siglos, el viento y el oleaje modelaron la calcarenita blanca hasta crear el arco natural que se convirtió en postal obligada del Adriático. La tradición local sostenía que las parejas que se besaban bajo su curva sellaban un amor eterno.
La caída ocurrió tras un fin de semana marcado por lluvias intensas y fuerte oleaje que erosionaron la base del arco, ya debilitada por temporales anteriores. Vecinos y visitantes advirtieron al amanecer que el ícono había desaparecido y que en su lugar quedaban escombros sobre el agua turquesa.
El alcalde de Melendugno, Maurizio Cisternino, calificó el hecho como "un golpe al corazón" de la comunidad y reconoció que la fragilidad del Arco de los Enamorados preocupaba desde hacía años. En 2024, las autoridades locales solicitaron una partida de 4,5 millones de dólares para financiar obras de contención contra la erosión costera, pero no obtuvieron los fondos.
"Sabíamos que era una tragedia inevitable, aunque no esperábamos que ocurriera tan pronto", expresó ante medios locales.
La historia del Arco de los Enamorados
El simbolismo del lugar excedía su valor geológico. Desde el siglo XVIII, el arco funcionó como punto estratégico ante invasiones piratas y luego se transformó en escenario de propuestas de matrimonio, celebraciones y campañas turísticas. En los últimos años, las redes sociales multiplicaron su visibilidad global y atrajeron a miles de visitantes. Hoteles y complejos turísticos adoptaron su nombre como marca identitaria.
La desaparición del Arco de los Enamorados impacta de lleno en la imagen de Salento, una de las zonas más dinámicas del sur italiano en materia de turismo estival. Operadores locales advierten que el sitio representaba un atractivo central en la oferta paisajística de Apulia.
No es un caso aislado
El episodio se inscribe en una seguidilla de fenómenos meteorológicos extremos que golpean el sur del país. En Sicilia, un deslizamiento de tierra arrastró viviendas en Niscemi. Cerca de Roma, el colapso de una casa tras fuertes lluvias provocó víctimas fatales.
Los especialistas vinculan la recurrencia de tormentas intensas con el aumento de la temperatura del mar Mediterráneo, que potencia la energía de los sistemas climáticos.
Ahora, el mar arrastra los restos del arco que durante siglos resistió al viento y a la sal. En Salento, muchos describen la escena como un duelo colectivo. La naturaleza, que moldeó el Arco de los Enamorados, volvió a imponer su fuerza en una fecha que celebraba el amor y dejó una postal distinta en la costa del Adriático.

