El beso que nadie perdonó: la mujer del "kiss cam" de Coldplay rompió el silencio
Tras meses de silencio, Kristin Cabot habló con The New York Times y The Times sobre el video viral en un show de Coldplay, las amenazas recibidas y el impacto laboral
El video duró apenas segundos, pero las consecuencias se extendieron durante meses. Kristin Cabot, entonces directora de People de la empresa tecnológica Astronomer, quedó expuesta por una "kiss cam" en un recital de Coldplay. La imagen la mostró abrazada a Andy Byron, su jefe y CEO de la compañía. La escena se volvió viral y terminó con la salida de ambos de la empresa. Recién ahora, Cabot decidió hablar.
Lo hizo en dos entrevistas extensas, concedidas a The New York Times y The Times de Londres, donde reconstruyó lo ocurrido antes, durante y después del episodio que la colocó en el centro de la conversación pública.
Un vínculo previo y un beso únicoCabot aseguró que ese fue el primer y único beso entre ambos. Contó que mantenían una buena relación laboral desde su llegada a Astronomer, en noviembre de 2024, y que poco antes del recital le había contado a Byron que estaba en proceso de separación de su entonces marido, Andrew Cabot. Según su relato, él atravesaba una situación similar, aunque el estado de su matrimonio no quedó claro para el medio británico.
En diálogo con The Times de Londres, admitió que había desarrollado "un gran enamoramiento feliz", pero dijo a The New York Times que había mantenido sus sentimientos bajo control porque Byron era su jefe. Esa noche, explicó, tomó algunas bebidas alcohólicas y comenzaron a comportarse más como una pareja. El beso ocurrió en ese contexto y no volvió a repetirse.
Cuando la cámara los enfocó y la imagen apareció en la pantalla gigante, Cabot recordó que su primer pensamiento fue haber humillado a su todavía esposo, que también estaba en el recital. "Un segundo después pensé: 'Dios mío, Andy es mi maldito jefe, esto se ve muy mal'", relató al Times de Londres.
Según contó a ambos medios, se retiraron juntos del estadio, viajaron hasta la casa de ella —a una hora del lugar— y resolvieron informar a la junta directiva antes de que el video se difundiera. Cabot dijo que comenzó a sufrir ataques de pánico y que continuaron hablando durante varias horas para definir una estrategia.
Según el New York Times, luego contrató a un consultor de comunicaciones para manejar la situación. También contó que desde septiembre casi no volvió a hablar con Byron.
El video llega por WhatsApp familiarCerca de las 4 de la madrugada, su entonces esposo le envió una captura del video que ya circulaba en TikTok, según relató Cabot al Times de Londres. Destacó que él se mantuvo cordial durante todo el proceso. Más tarde, Andrew Cabot confirmó públicamente que estaban separados al momento del recital y que luego iniciaron el divorcio.
A la mañana siguiente, Cabot pidió disculpas a la junta directiva. Según su versión, la empresa —que había iniciado una investigación— finalmente le propuso continuar en su puesto. Ella decidió irse.
Aislamiento y miedoEl fin de semana posterior a la viralización se refugió en un Airbnb en las montañas de New Hampshire. Dijo al Times de Londres que estaba en "un lugar demasiado oscuro" como para cumplir con sus responsabilidades como madre.
En The New York Times detalló la magnitud del hostigamiento: entre 500 y 600 llamadas diarias y entre 50 y 60 amenazas de muerte. Relató que sus hijos evitaban salir con ella en público por los insultos, que la policía reforzó la vigilancia de su casa y que instaló cámaras de seguridad. También afirmó que excolegas cortaron todo contacto.
Enojo con Gwyneth Paltrow y ColdplayMeses después, Gwyneth Paltrow protagonizó una publicidad de Astronomer que ironizaba sobre el episodio. Cabot dijo al Times de Londres que consideró "hipócrita" a la fundadora de Goop, quien había popularizado el concepto de "separación consciente" tras su divorcio de Chris Martin, líder de Coldplay. Contó que decidió tirar todos los productos de la marca.
También expresó su decepción con Martin y con la banda por no haberla contactado ni emitir ningún mensaje público tras la difusión del video.
Una marca profesional difícil de borrarCabot sostuvo que el episodio dañó de forma duradera su carrera. "Fue como una letra escarlata; la gente borró todo lo que había logrado en mi vida y en mi carrera", dijo. Según su testimonio, hoy se siente prácticamente "inempleable", pese a haber construido su trayectoria con independencia económica y profesional.
El video sigue circulando. Las consecuencias, también.

