Deuda millonaria

Estados Unidos se retiró oficialmente de la OMS

La decisión impulsada por Donald Trump rompe un vínculo histórico y preocupa a expertos por el impacto en la salud global.

Estados Unidos completó su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), un año después de que el presidente Donald Trump anunciara el fin del vínculo con el organismo. La salida cerró una relación de 78 años, pero dejó una deuda superior a los US$ 130 millones y abrió un escenario de fuerte incertidumbre sanitaria a nivel global.

Según la OMS, Washington no abonó las cuotas correspondientes a 2024 y 2025, lo que elevó el pasivo a unos US$ 133 millones. Funcionarios estadounidenses cuestionaron esa cifra y sostuvieron que el país no tenía obligación de pagar antes de concretar la salida.

La administración de Trump justificó la decisión en el manejo de la pandemia de COVID-19 por parte del organismo, al que acusó de actuar con lentitud, cometer errores graves y no demostrar independencia frente a presiones políticas de los Estados miembro. La Casa Blanca también criticó la falta de reformas internas y el hecho de que ningún estadounidense haya dirigido la OMS desde su creación en 1948.

Especialistas en salud pública advirtieron que la salida de Estados Unidos debilitará la respuesta global ante futuras pandemias y brotes como ébola, polio o viruela símica. Lawrence Gostin, experto de la Universidad de Georgetown, sostuvo que la medida limita el acceso a datos internacionales clave y retrasa el desarrollo de vacunas y tratamientos.

Estados Unidos aportaba en promedio US$ 111 millones anuales en cuotas obligatorias y cerca de US$ 570 millones en contribuciones voluntarias, además de personal técnico de alto nivel. Con la retirada, el país dejó de participar en comités y grupos de trabajo, incluido el sistema global que define las cepas de influenza para actualizar las vacunas.

Aunque el gobierno estadounidense aseguró que busca acuerdos bilaterales para intercambiar información sanitaria, expertos dudan de su alcance. "La cooperación global sin la OMS como intermediaria será mucho más limitada", advirtió Gostin. 

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