Guerra en Medio Oriente

Explosiva renuncia en EEUU: jefe antiterrorista de Trump niega amenaza iraní

Joe Kent dejó su cargo con una carta en la que afirmó que Irán no representaba un riesgo inminente para EEUU y cuestionó la justificación de la ofensiva. La Casa Blanca rechazó sus dichos.

La renuncia del director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, sacudió este martes a la administración de Donald Trump en plena guerra en Medio Oriente, luego de que afirmara en una carta pública que Irán "no representaba ninguna amenaza inminente" para EEUU y cuestionara la decisión de avanzar con la ofensiva militar.

"Tras mucha reflexión, decidí renunciar a mi cargo con efecto a partir de hoy. No puedo, en conciencia, apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación", escribió Kent en su cuenta de X.

La dimisión lo convirtió en el funcionario de más alto rango del gobierno en apartarse por el conflicto y en el primero en impugnar públicamente el argumento central de la Casa Blanca.

La carta que expuso la grieta

En su mensaje, Kent afirmó que la guerra se inició "debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense" y denunció una "campaña de desinformación" que, según sostuvo, empujó a Washington a la escalada militar.

"Esta cámara de eco fue utilizada para engañarlo y hacerle creer que Irán representaba una amenaza inminente para Estados Unidos", escribió en la carta dirigida al Presidente. "Esto fue una mentira", agregó.

Veterano de la guerra de Irak, Kent vinculó el actual conflicto con el antecedente de 2003 y advirtió sobre la repetición de los mismos argumentos. "Es la misma táctica que utilizaron los israelíes para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak", señaló.

También apeló a su propia trayectoria militar para rechazar la intervención: "No puedo apoyar el envío de la próxima generación a luchar y morir en una guerra que no reporta beneficio alguno al pueblo estadounidense".

Antes de su designación, Kent había construido un perfil alineado con el núcleo político de Trump. Participó sin éxito en dos campañas para el Congreso en el estado de Washington y fue confirmado en el cargo por el Senado con una votación de 52 a 44, en medio de cuestionamientos de demócratas por sus vínculos con figuras de extrema derecha.

La respuesta de la Casa Blanca

La reacción oficial no tardó. Desde el Salón Oval, Trump rechazó los planteos de su exfuncionario y defendió la ofensiva.

"Siempre pensé que era débil en materia de seguridad", dijo sobre Kent. Y reforzó la postura de su gobierno: "Han sido una amenaza desde hace mucho tiempo", afirmó en referencia a Irán.

El Presidente insistió en que existían pruebas de un ataque inminente y sostuvo que el régimen podía haber desarrollado un arma nuclear "en el plazo de un mes".

En la misma línea, la secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, desestimó la carta: "Esta afirmación de que Irán no representaba ninguna amenaza inminente es falsa. El presidente tenía pruebas sólidas e irrefutables".

La guerra y las fisuras internas

La renuncia se produjo en la tercera semana de la ofensiva lanzada por EEUU e Israel contra Irán, iniciada tras los ataques del 28 de febrero. Desde entonces, la administración justificó la intervención en la existencia de una amenaza inminente, un argumento que Kent negó de forma explícita.

El cuestionamiento no quedó aislado. El senador demócrata Mark Warner coincidió en ese punto: "No había evidencia creíble de una amenaza inminente que justificara apresurar a Estados Unidos hacia otra guerra en Medio Oriente".

Al mismo tiempo, voces del propio ecosistema político y mediático cercano a Trump respaldaron a Kent. En una entrevista con The New York Times, el comentarista conservador Tucker Carlson sostuvo: "Joe es el hombre más valiente que conozco. Está dejando un cargo que le daba acceso a la inteligencia de más alto nivel".

"Cuando alguien en nuestro equipo dice que Irán no era una amenaza, no queremos a esa gente", afirmó Trump en el Salón Oval. "No son personas inteligentes o no son hábiles", agregó, al rechazar de plano la evaluación de su exfuncionario.

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