Gaza supera los 72.000 muertos y enfrenta un colapso sanitario sin precedentes
Las autoridades de salud del enclave confirmaron más de 72.000 fallecidos desde octubre de 2023. Escasez extrema de medicamentos, hospitales colapsados y miles de heridos sin atención adecuada agravan la crisis humanitaria.
Más de 72.000 palestinos murieron en la Franja de Gaza y cerca de 171.000 resultaron heridos desde octubre de 2023 como consecuencia del conflicto armado con Israel, según confirmaron este viernes las autoridades sanitarias del enclave.
De acuerdo con un comunicado oficial, entre el 30 de enero y el 6 de febrero se sumaron 174 nuevas muertes a las estadísticas, luego de la validación del comité gubernamental correspondiente, lo que refleja la persistencia del impacto humanitario.
Desde el 10 de octubre, cuando entró en vigor el cese al fuego en Gaza, al menos 576 palestinos murieron y 1.543 resultaron heridos, lo que evidencia que la violencia y sus consecuencias continúan aun con una disminución de los combates.
Hospitales colapsados y sin insumos básicos
En un segundo comunicado, las autoridades de salud advirtieron que los hospitales que siguen funcionando están al borde del colapso, y que muchos centros médicos operan apenas como salas de espera, sin capacidad para atender a miles de pacientes.
"La mayoría de los heridos enfrenta un destino incierto", señalaron fuentes sanitarias, al describir un sistema de salud exhausto, con infraestructura dañada, personal reducido y recursos mínimos.
Según información difundida por Xinhua, incluso los analgésicos básicos se convirtieron en un lujo. Actualmente falta el 46% de los medicamentos esenciales, el 66% de los insumos médicos y el 84% de los materiales de laboratorio, además de una grave crisis en los bancos de sangre.
Tratamientos críticos, entre los más afectados
Las áreas más comprometidas son los tratamientos oncológicos, la hematología, las cirugías, las unidades de cuidados intensivos y la atención primaria de la salud, donde los insumos disponibles no alcanzan para cubrir la demanda.
Desde el sistema sanitario local alertaron que, sin un ingreso sostenido de ayuda humanitaria, la mortalidad podría seguir aumentando incluso sin nuevos enfrentamientos, producto de enfermedades no tratadas, infecciones y complicaciones.
La situación en Gaza combina el impacto directo del conflicto armado con un deterioro estructural del sistema de salud, configurando uno de los escenarios humanitarios más graves de las últimas décadas en la región.

