"No queremos ser estadounidenses"

Groenlandia rechazó la anexión a Estados Unidos y respondió a las amenazas de Trump

El gobierno y la oposición del territorio autónomo danés descartaron cualquier incorporación a EEUU, pese a las presiones del presidente estadounidense.

Groenlandia volvió a rechazar de forma categórica la posibilidad de convertirse en un territorio de Estados Unidos, luego de que el presidente Donald Trump retomara sus amenazas y afirmara que podría avanzar incluso con el uso de la fuerza para anexar la isla, dependiente de Dinamarca.

En las últimas horas, trascendió además que la administración republicana analiza la posibilidad de pagar incentivos económicos directos a los habitantes de Groenlandia para persuadirlos de aceptar la incorporación a EEUU. Aunque no existe una cifra oficial, desde la Casa Blanca se discutieron montos que irían de USD 10.000 a USD 100.000 por persona, según revelaron fuentes cercanas al Gobierno estadounidense.

"No queremos ser estadounidenses"

La respuesta de las autoridades groenlandesas llegó el viernes por la noche, tras nuevas declaraciones de Trump en las que aseguró que avanzará sobre el territorio "les guste o no". En un pronunciamiento conjunto, los líderes de los cinco partidos representados en el Parlamento de Groenlandia rechazaron de plano la propuesta.

"No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses", expresaron en un comunicado que incluyó tanto a las cuatro fuerzas políticas que integran el gobierno como al principal partido opositor, que impulsa una independencia acelerada de Dinamarca.

En el mismo texto, los parlamentarios subrayaron que "el futuro de Groenlandia debe ser decidido por los groenlandeses", en un mensaje directo a Washington y también a Copenhague.

Tensión diplomática con Dinamarca y Europa

Mientras tanto, Estados Unidos anticipó que discutirá la cuestión de Groenlandia con Dinamarca la próxima semana, según confirmó el secretario de Estado, Marco Rubio. En paralelo, países aliados de Europa trabajan en un plan de acción conjunto ante la posibilidad de que EEUU avance unilateralmente sobre el territorio.

La situación genera inquietud en la OTAN y en la Unión Europea, debido al impacto que tendría un conflicto de soberanía en una región clave del Ártico.

Trump refuerza el argumento estratégico

Donald Trump insistió esta semana en que Estados Unidos "necesita a Groenlandia" por razones de defensa y seguridad nacional. "Vamos a hacer algo con Groenlandia, de una u otra forma", afirmó el presidente en declaraciones a medios estadounidenses.

El mandatario sostuvo que la isla resulta estratégica para impedir la expansión de China y Rusia en el Atlántico Norte y el Ártico. "No quiero como vecinos a China ni a Rusia", remarcó, al advertir sobre la presencia de destructores y submarinos rusos y chinos en aguas cercanas.

"No vamos a permitir que Rusia o China ocupen Groenlandia. Eso es exactamente lo que harían si no actuamos", afirmó Trump, quien planteó que la anexión podría concretarse "por la vía amistosa o por la vía más difícil".

Una isla clave en el tablero global

Groenlandia cuenta con menos de 60.000 habitantes, pero posee una superficie de 2,16 millones de kilómetros cuadrados, lo que la convierte en un territorio central para el control de rutas marítimas, recursos naturales y sistemas de defensa en el hemisferio norte.

El rechazo unánime de su dirigencia política marca, por ahora, un límite claro a las aspiraciones expansionistas de Washington, aunque la escalada verbal de Trump anticipa que el conflicto seguirá ocupando un lugar relevante en la agenda internacional.

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