Hackearon a Edmundo González Urrutia para lanzar una estafa cripto con el token $LIBRE

En medio de la crisis, Venezuela fue protagonista de un caso de fraude digital con criptomonedas

El excandidato opositor que se proclamó presidente tras las últimas elecciones en Venezuela, Edmundo González Urrutia, quedó envuelto en un escándalo digital: hackearon su cuenta de X (ex Twitter) y la utilizaron para impulsar una estafa con criptomonedas. El episodio incluyó un mensaje con tono épico sobre la "liberación" del país que, sin escalas, derivaba en la promoción de un token fraudulento llamado $LIBRE.

El ataque fue confirmado oficialmente por la Plataforma Unitaria Democrática, que informó que la intrusión ocurrió luego de la publicación de un video alrededor de las 17:00. Desde la cuenta @unidadvenezuela aclararon que el posteo era falso y anticiparon que anunciarán la recuperación del perfil una vez restablecido el control. Tanto el mensaje como la supuesta inversión fueron eliminados, aunque el daño ya estaba hecho.

El texto apócrifo imitaba el estilo discursivo del dirigente opositor: frases emotivas, referencias a la "lucha contra la opresión" y una supuesta victoria sobre la dictadura. El cierre era el verdadero objetivo: un llamado directo a invertir en $LIBRE, acompañado por una dirección de billetera virtual para captar fondos. El tuit llegó a sumar unas 190.000 visualizaciones, un número suficiente como para que más de un distraído confundiera épica con oportunidad financiera.

Especialistas en ciberseguridad y estafas cripto advirtieron que este tipo de maniobras responde a un patrón cada vez más frecuente: el secuestro de cuentas verificadas o de alto perfil político para promocionar "memecoins" y ejecutar esquemas de pump and dump o directamente rug pull. Traducido al castellano básico: inflan el precio con publicidad falsa, retiran la liquidez y desaparecen. Los inversores se quedan con un token tan valioso como un billete del estanciero.

Un rug pull consiste en la promoción de un activo digital recién creado, generan confianza usando figuras públicas (en este caso, sin su consentimiento) y, cuando entra suficiente dinero, vacían el proyecto. Por eso, los expertos recomiendan no interactuar con contratos cripto difundidos desde redes sociales, y mucho menos cuando vienen envueltos en consignas patrióticas de dudosa procedencia. Ningún líder serio pide donaciones vía token de la noche a la mañana.

El antecedente argentino: Milei y la cripto $LIBRA

El caso reavivó comparaciones inevitables. En febrero de 2025, el presidente Javier Milei reconoció que difundió la criptomoneda $LIBRA desde su cuenta de X, aunque se defendió con una aclaración semántica: dijo que no la "promocionó", sino que solo la "difundió". Una diferencia sutil, casi filosófica, pero hoy bajo la lupa judicial.

"Yo no tengo nada que ocultar. Yo no lo promocioné, lo difundí", sostuvo Milei en una entrevista, donde también aseguró haber actuado "de buena fe" y afirmó que no cometió "ningún error", aunque admitió que el episodio le dejó una enseñanza: reforzar filtros y levantar murallas alrededor de su comunicación digital.

El hecho es investigado tanto por la Justicia argentina como por tribunales de Estados Unidos. Además, una comisión investigadora especial del Congreso advirtió que la promoción de $LIBRA no fue un evento aislado y la vinculó con otra maniobra similar ocurrida en diciembre de 2024, relacionada con la criptomoneda de KIP Protocol, que también contó con la difusión del Presidente.

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